Raboñudos

Bienvenidos raboñudos del mundo entero a este blog!!!

miércoles, 29 de julio de 2026

Koruña se asa: el julio más cálido de la historia confirma que el clima de la ciudad ya no es el de antes

 Quien siga diciendo que en Koruña "nunca hace calor" probablemente no haya salido a la calle este verano. O, al menos, no durante el mes de julio. Porque 2026 está pulverizando prácticamente todos los registros meteorológicos conocidos y dejando una realidad que cuesta asumir para una ciudad acostumbrada a presumir de temperaturas suaves.

El dato habla por sí solo: Koruña ha alcanzado ya seis veces los 30 grados en lo que va de año, algo que nunca había ocurrido desde que la Agencia Estatal de Meteorología comenzó a recopilar datos en la ciudad en 1931. En 95 años de registros jamás se había vivido una situación semejante.

Un récord histórico... y todavía queda verano

La última jornada de calor extremo volvió a llegar esta semana, cuando el Observatorio del Agra do Orzán registró 30,3 grados poco después de las dos de la tarde.

Foto de El Ideal Gallego

Puede parecer una cifra habitual en muchas ciudades españolas, pero no en Koruña, donde superar los 30 grados era tradicionalmente una excepción. Hasta este año solo se habían contabilizado 113 días por encima de esa barrera en casi un siglo de registros, una media de poco más de uno al año.

Lo extraordinario es que 2026 ya suma seis jornadas, superando el anterior récord, que compartían 2003 y 2023 con cinco días, y todavía quedan por delante agosto y buena parte de septiembre.

El julio más cálido jamás registrado

Pero el problema no son únicamente los picos de calor. Julio de 2026 se convertirá oficialmente en el mes de julio más cálido de toda la serie histórica, con una temperatura media de 21,7 grados, superando ampliamente los 21,0 grados registrados en 2006, que hasta ahora lideraban la clasificación.

La diferencia puede parecer pequeña, apenas 0,7 grados, pero en climatología supone un salto enorme, especialmente cuando se habla de medias mensuales.

Los seis julios más cálidos de la historia de Koruña pertenecen ya al siglo XXI, un síntoma claro de cómo está cambiando el clima de la ciudad.

Dos olas de calor y noches imposibles

El verano también deja otro fenómeno que hace unos años apenas existía en la ciudad: las noches tropicales. Dormir con la ventana abierta ya no garantiza descansar.

Desde junio apenas se han registrado madrugadas por debajo de los 18 grados y este año ya se han producido dos noches tropicales, con temperaturas superiores a los 20 grados durante toda la noche.

La más llamativa fue la del 12 de junio, cuando el termómetro nunca bajó de 21,3 grados, la temperatura mínima más alta registrada en un mes de junio en la historia de la ciudad.

El resultado es evidente para cualquiera que viva en Koruña: cada vez cuesta más dormir, desaparece esa tradicional "rebequita" nocturna del verano coruñés y el calor se prolonga prácticamente durante las 24 horas.

También falta la lluvia

El calor no llega solo. Julio apenas ha dejado 2 litros por metro cuadrado, muy lejos de los más de 30 litros que suelen recogerse habitualmente durante este mes.

Si no cambia la situación en los últimos días del mes, también podría convertirse en uno de los julios más secos desde que existen registros.

La ciudad no está preparada

Todo esto tiene consecuencias. Las playas aparecen llenas desde primera hora de la mañana, las duchas públicas no dejan de funcionar y cada vez resulta más frecuente buscar la sombra a cualquier precio.

Pero el calor también está dejando al descubierto las carencias de algunas infraestructuras.

El ejemplo más reciente fue el concierto de Aitana en el Coliseum, donde el público soportó temperaturas sofocantes y la propia cantante tuvo que pedir un ventilador sobre el escenario, reconociendo que había sido el concierto donde más calor había pasado en toda la gira. Un episodio que reabrió el debate sobre la obsoleta climatización del recinto.

¿Hay que empezar a pensar una Koruña diferente?

Durante décadas, el gran atractivo climático de Koruña era precisamente escapar de los extremos de temperatura que sufrían otras ciudades españolas.

Sin embargo, los últimos veranos dibujan una tendencia muy distinta. Cada vez son más frecuentes las olas de calor, las noches tropicales y los episodios por encima de los 30 grados.

Quizá todavía sea pronto para decir que el clima coruñés ha cambiado por completo, pero los datos empiezan a ser demasiado contundentes como para seguir repitiendo aquello de que "aquí nunca hace calor".

Porque este 2026 está demostrando exactamente lo contrario. Y la sensación que queda es que Koruña, una ciudad construida durante décadas pensando en protegerse de la lluvia y el viento, tendrá que empezar también a prepararse para convivir con un calor que ya ha dejado de ser una excepción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tú Koruño o simpatizante de Koruña City cuál es tu opinión???