Koruña vivió una jornada histórica que quedará grabada en los anales de la ciudad. Más de 225.000 personas se movilizaron para presenciar el eclipse solar total, un fenómeno astronómico de escala universal que se convirtió en una celebración tanto comunitaria como local. Durante 76 segundos de oscuridad, la ciudad contenía la respiración antes de estallar en aplausos y gritos de emoción al ver romper de nuevo la luz sobre el Atlántico.
El balance del día después, ofrecido por la alcaldesa Inés Rey, confirmó lo que se respiró en las calles: un éxito de organización, civismo y respuesta logística sin precedentes que posiciona a Koruña como una urbe ambiciosa y preparada para grandes eventos.