La comunidad argentina en Koruña se está quejando del trato en la ciudad. El epicentro de estos enfrentamientos parece encontrarse en una tasca argentina, La Mila. Si uno lee únicamente las declaraciones de los propietarios de La Mila, el asunto parece claro: existe una campaña organizada de reseñas falsas para intentar hundir un negocio koruñés regentado por argentinos. Si uno lee únicamente los comentarios de muchos vecinos, la historia cambia radicalmente: aseguran que el local permitió durante semanas un ambiente de provocación, ruido e incluso cánticos ofensivos hacia España y hacia Galicia.
¿Quién dice la verdad?
Probablemente ambos cuentan una parte.