Se armó buena en el gallinero gallego. El Clúster Turismo de Galicia ha puesto sobre la mesa una propuesta que huele a eficiencia… pero también a rivalidad de toda la vida: especializar los aeropuertos.
La idea es clara sobre el papel:
- Koruña y Vigo, más centradas en viajes de negocios.
- Santiago, reforzando su papel de destino turístico y de escapadas.
Dicho así, suena ordenado, casi suizo. Pero claro, aquí no hablamos de relojes, hablamos de ciudades con carácter… y con memoria. Porque cada aeropuerto no es solo una pista y una terminal: es orgullo, conexiones, comodidad, cercanía, oportunidades y, en muchos casos, futuro.
El argumento técnico es evitar duplicidades y que los tres aeropuertos se complementen en lugar de pisarse. Pero en la calle ya se escucha el runrún: ¿complementarse o resignarse?