Lo de siempre. El Deportivo Liceo viajó a tierras catalanas con la firme intención de traerse para Koruña la novena OK Liga, pero ya sabemos cómo se las gastan por esos lares cuando un equipo gallego osa amenazar el monopolio del stick. Lo que se vivió en Les Comes no fue un partido de hockey; fue otra encerrona de manual en una competición que, a veces, se parece más a un torneo autonómico catalán que a una liga nacional.
El cuadro de Juan Copa acabó claudicando por un engañoso 5-2 en el tercer partido del play-off, condenado por la presión ambiental, el duopolio de la grada y la falta de acierto en los momentos clave a bola parada. Pero que nadie se confunda: este Liceo está muy vivo y el domingo habrá otra batalla.