A pocos días de que el aeropuerto de Santiago de Compostela (Lavacolla) cierre completamente su pista por obras de renovación integral (del 23 de abril al 27 de mayo de 2026, unos 35 días), las alarmas saltan con fuerza en Alvedro. El aeropuerto coruñés deberá asumir más de la mitad del tráfico compostelano, pasando de los habituales 20-30 vuelos diarios a superar los 40 e incluso alcanzar los 50 en jornadas punta. Un incremento del 70 % en operaciones que supone un auténtico “test de estrés” para unas instalaciones que ya muestran signos evidentes de desgaste.