Cuando en Koruña suena que viene un artista de talla mundial, la ciudad se prepara. Y anoche el Coliseum volvió a ser epicentro de la música urbana con la llegada de Quevedo, que reunió a más de 11.000 personas en lo que ya es el concierto en recinto cubierto más multitudinario del año en Galicia.
El multiusos herculino cambió su piel habitual para transformarse en un escenario 360 grados, recordando a aquellas noches históricas en las que solo gigantes como Frank Sinatra (1992) lograron abarrotar cada rincón del recinto. Esta vez el protagonista fue un canario de 23 años que, pese a su corta trayectoria, ya se mueve en la liga de los grandes.