Este verano, el Aquarium Finisterrae no es solo hogar de peces y focas con cara de pocos amigos: ahora también se puede ver al lince ibérico en pleno salto, al oso pardo al acecho o a una ballena girando en espiral entre corales. Y todo sin mojarse ni salir de Koruña. La exposición Fotógrafos de la Naturaleza 2025 aterriza de nuevo en el museo científico para recordarnos que el mundo natural, cuando lo enfoca alguien con ojo y paciencia, puede dejarnos sin aliento.