Mientras usted, sufrido koruñés, se moja esperando un Búho que solo existe en las leyendas, el dinero público vuela hacia la antigua Fábrica de Armas y la futura sede de la AESIA. Proyectos estrella que, a día de hoy, producen menos que el Dépor en un mal día de lluvia. Lo llamarán "vanguardia", pero en mi barrio lo llamamos tomarnos el pelo.