Quien siga diciendo que en Koruña "nunca hace calor" probablemente no haya salido a la calle este verano. O, al menos, no durante el mes de julio. Porque 2026 está pulverizando prácticamente todos los registros meteorológicos conocidos y dejando una realidad que cuesta asumir para una ciudad acostumbrada a presumir de temperaturas suaves.
El dato habla por sí solo: Koruña ha alcanzado ya seis veces los 30 grados en lo que va de año, algo que nunca había ocurrido desde que la Agencia Estatal de Meteorología comenzó a recopilar datos en la ciudad en 1931. En 95 años de registros jamás se había vivido una situación semejante.

