La meteorología en Koruña está empezando a colgarse más medallas que Michael Phelps o Usain Bolt. Si el año pasado cerramos el segundo verano más cálido de la historia y venimos de un invierno con 42 días consecutivos lloviendo, este mes de mayo de 2026 ha decidido que la primavera está sobrevalorada. Directos al verano.
La ciudad ha vivido un auténtico adelanto estival que ha pulverizado registros históricos y ha dejado estampas más propias de mediados de agosto en Riazor y Orzán.