Si el mercadillo de Navidad fue un "poblado fantasma", el proyecto del Mundial 2030 va camino de convertirse en un "estadio invisible". La oposición ha hecho saltar todas las alarmas al descubrir que, en los presupuestos municipales de 2026, la partida destinada a la reforma de Riazor se ha evaporado como por arte de magia.
Esta nueva entrega de la saga municipal en Koruña parece escrita por los guionistas de una película de suspense. Inés Rey ha pasado de presumir del Mundial en su discurso de Navidad de 2024 a mencionarlo levemente en el de 2025.
