Koruña vive un debate abierto sobre su relación con el mar en pleno centro de la ciudad. Por un lado, la nueva plataforma flotante de O Parrote, inaugurada el 29 de octubre de 2025 con una inversión de la Xunta de Galicia de unos 2,9 millones de euros, se presentó como un icono moderno de ocio y deporte náutico pero de momento ha tenido bastantes problemas.
Por otro, la dársena de la Marina, integrada en el tejido urbano, acumula cuatro fallecimientos por caídas al agua desde 2017. Ambos problemas comparten la misma zona portuaria céntrica y ponen de manifiesto las dificultades para conciliar atractivo turístico, estética y seguridad real.