Lo han vuelto a hacer. El Gobierno de Inés Rey, ese que "non é futurólogo", ha conseguido que uno de los grandes eventos del año en Koruña acabe siendo el evento del año... en Santiago de Compostela. Tras meses de pecho palomo y enfrentamientos con el Dépor por el uso del estadio, la realidad ha atropellado a María Pita como un bus de la Compañía de Tranvías en doble fila.