Lo de este Deportivo empieza a desafiar las leyes de la lógica futbolística y, sobre todo, la resistencia de las coronarias de su parroquia. El sábado vivimos en Abanca Riazor otro de esos capítulos de "quiero y no puedo" que dejan una pregunta flotando en el ambiente de la calle Manuel Murguía: ¿Cómo es posible que un equipo que regala tantos puntos en su propio jardín y que es incapaz de doblar el brazo a los "gallos" de la categoría siga aspirando seriamente al ascenso directo?
El 1-1 ante el Málaga fue un partido de "playoff" adelantado a abril, jugado con el alma y las tripas, pero que vuelve a evidenciar que a este Dépor le falta el instinto asesino que separa a los campeones de los meros aspirantes.
1. El espejismo del dominio: mucho ruido y pocas nueces
Si el fútbol se ganase por puntos como en el boxeo, el Dépor habría salido en hombros. Pero esto va de meter la pelotita. Durante setenta minutos, los de Antonio Hidalgo sometieron a un Málaga que, por momentos, parecía un náufrago pidiendo la hora. Con un Mario Soriano omnipresente —que parece alimentarse de la luz de los focos— y un Adrià Altimira absolutamente desatado (el mejor fichaje del mercado invernal de largo), el Dépor generó hasta diez ocasiones claras.
| Los jugadores se lamenta. Foto de La Opinión |
Sin embargo, el marcador no se movió hasta el minuto 73. Antes, vimos lo de siempre: un Stoichkov que aparece en todas partes pero decide casi siempre mal, y un Bil Nsongo que, aunque se faja con los centrales, todavía parece estar "en prácticas" para citas de este calibre. Tuvimos un gol anulado por un fuera de juego milimétrico y a un Alfonso Herrero (portero malaguista) que se disfrazó de santo para amargarnos la tarde.
| Bil lo dio todo en el partido pero no consiguió marca. Aquí en un intento de remate que fue abortado de esa manera por Montero. Foto de La Voz de Galicia |
2. El "visto y no visto": el karma del balón parado
Cuando por fin la caldera de Riazor explotó con el gol de Mulattieri —quien, por cierto, reivindica la titularidad cada vez que toca un balón—, todos pensamos que la "semana mágica" se cerraba con pleno. Pero la alegría en esta casa dura lo que un caramelo a la puerta de un colegio.
Apenas tres minutos después, el fantasma de la desconcentración volvió a sobrevolar el área de Ferllo. En un córner, Diego Villares se despistó en la marca y Adrián Niño, que acababa de entrar al verde, puso la igualada. Un jarro de agua fría que recordó al Dépor que en Segunda, si perdonas diez, te vacunan en la única que tienen. El balón parado, que nos dio la vida contra el Córdoba, nos la quitó contra el Málaga. Karma herculino.
3. La gran paradoja: ¿por qué seguimos ahí arriba?
Aquí es donde entra la rabuñada necesaria. Resulta heroico, o quizás milagroso, que el Deportivo siga en la pomada por el ascenso directo con estos números en casa.
Puntos fugados: Riazor ya no es el fortín inexpugnable. Hemos visto volar puntos contra casi todos los rivales directos.
Incapacidad ante los grandes: El equipo da la talla, compite, genera... pero no culmina. Empatamos contra el Málaga, sufrimos contra los de arriba y nos dejamos puntos contra equipos que saben cerrarse.
Si el Dépor sigue aspirando al ascenso directo es, básicamente, porque la categoría está loca y porque los rivales (Almería, Castellón, Las Palmas, el propio Málaga) también están fallando en el momento clave. Pero fiar el regreso a Primera a que los demás tropiecen mientras nosotros perdonamos la vida en Riazor es jugar a la ruleta rusa con seis balas en el tambor.
"Talón de Aquiles": puntos perdidos en Riazor
A estas alturas de la competición (jornada 34), el balance en casa empieza a ser preocupante para un aspirante al título. Riazor ha dejado de ser un fortín para convertirse en un escenario de generosidad excesiva.
Puntos totales disputados en casa: 51 (17 partidos)
Puntos sumados: 29
Puntos perdidos: 22
¿Dónde se fueron esos 22 puntos?
Empates evitables (10 puntos): Contra Málaga (1-1), Cádiz (2-2), Valladolid (1-1), Almería (1-1) y Burgos (0-0) (por jugar el de vuelta, pero se empató en la ida).
Derrotas dolorosas (12 puntos): Los pinchazos ante Granada (0-2), Racing de Santander (0-1), Real Sociedad B (0-3) y Castellón (1-3) han sido los clavos en el zapato de la temporada.
Si analizamos estos datos fríamente, las conclusiones para el artículo son demoledoras:
La "Bestia Negra" de Castellón y Santander: Contra el Racing (líder) y el Castellón (revelación), el Deportivo ha firmado un pleno de derrotas (0 de 12 puntos). Es imposible aspirar al primer puesto si no eres capaz de arañar ni un empate ante equipos que marcan el ritmo de la liga.
El "Mal del Empate" contra Burgos y Málaga: ante burgaleses y malagueños, el Dépor ha sido superior en juego (especialmente en los partidos de Riazor), pero se ha dejado 9 puntos por el camino en tres empates y una derrota abultada en La Rosaleda.
El oasis de Almería: el conjunto de Antonio Hidalgo solo ha mostrado su verdadera cara de "equipo de Primera" ante la UD Almería, sumando 4 de los 6 puntos posibles. Fue el único duelo directo donde la pegada estuvo a la altura del dominio.
La asignatura de Las Palmas: el partido de vuelta en Riazor contra el equipo canario será una auténtica final. En la ida el Dépor fue incapaz de ganar, y ahora necesita esos tres puntos para no cerrar el curso con un balance ridículo ante los candidatos al ascenso.
| Rival | Fuera | Casa | Puntos Sumados | % de Éxito |
| Racing Santander | 2-1 (D) | 0-1 (D) | 0 / 6 | 0% |
| UD Almería | 1-2 (v) | 1-1(E) | 4 / 6 | 66% |
| Málaga CF | 3-0 (D) | 1-1 (E) | 1 / 6 | 16% |
| UD Las Palmas | 1-1 (E) | (Pendiente) | 1 / 3 | 33% |
| Burgos CF | 1-1 (E) | 0-0 (E) | 2 / 6 | 33% |
| CD Castellón | 2-0 (D) | 1-3 (D) | 0 / 6 | 0% |
| TOTALES | 8 / 33 | 24% |
Resulta inexplicable que el Deportivo esté en ascenso directo habiendo sumado solo 8 puntos de 33 posibles contra los equipos de la zona alta.
¿Cómo se sostiene esto? La respuesta está en los partidos contra la "clase media-baja" (Zaragoza, Córdoba, Mirandés), donde el Dépor no ha fallado. Pero la realidad es tozuda: el Dépor es un gigante contra los pequeños y un equipo terrenal contra los grandes.
Si queremos subir sin pasar por el drama del playoff, el equipo tiene que dejar de ser "el que mejor juega" para ser "el que más marca" en estos duelos de poder a poder.
La interpretación de las consecuencias de estos resultados son claras: en caso de empate en la clasificiación el Dépor pierde contra casi todos. De cara a un playoff el Deportivo no es uno de los favoriotos para el ascenso.
4. Luces entre las sombras: Altimira y Soriano
No todo fue drama. El partido confirmó que, si logramos ascender, será por el fútbol que pasa por las botas de Mario Soriano y la verticalidad de Altimira. El catalán es un "martillo": por la derecha, por dentro, asistiendo... fue una pesadilla para el ex-deportivista Montero.
También hubo brotes verdes en la defensa con Noubi y Loureiro, que secaron a Larrubia y compañía durante casi todo el encuentro, salvo en esa fatídica acción de estrategia que lo arruinó todo.
Salimos de Riazor con la sensación de haber visto un partidazo, sí. De que el equipo "tiene cuajo", también. Pero la realidad es que a falta de ocho jornadas, el crédito se agota. Jugar así "está muy bien", pero para subir a Primera hay que saber ganar los partidos que dominas.
Hoy el Dépor duerme con la duda de si perderá la zona de ascenso directo este domingo. La hinchada cumplió (casi 29.000 almas dejándose la voz, récord de espectadores en la categoría), el equipo cumplió en juego, pero falló en lo único que importa: el marcador. Como sigamos regalando puntos en casa, el playoff —esa lotería que nadie quiere jugar— será nuestro destino inevitable.
| Los casi 29 mil espectaddores que el sábado fueron a Riazor volvieron a dar un gran apoyo a su equipo. Foto de La Voz de Galicia. |
¿Es este Dépor un candidato real o un gigante con pies de barro que se asusta cuando tiene que dar el golpe definitivo? El tiempo se acaba.
Lo mejor: La conexión Altimira-Mulattieri y el ambiente de gala en Riazor.
Lo peor: La fragilidad defensiva en el balón parado y la alarmante falta de puntería de los delanteros titulares.
El Minuto a Minuto de la "Locura" en Riazor: Crónica de un asedio
El partido no fue apto para cardíacos. Desde el pitido inicial de Arcediano Monescillo, el Dépor salió a morder, pero el Málaga demostró por qué es el equipo más en forma de la categoría. Estas fueron las estaciones de paso de un duelo de alto voltaje:
Primera Parte: El "muro" Herrero y el brazo de Stoichkov
Minuto 15: Primer aviso serio. Altimira, que jugó un partido de otra categoría, probó los reflejos de Alfonso Herrero con un disparo seco tras una internada por la derecha. Fue el inicio del recital del portero malaguista.
Minuto 24: robo en la frontal del área de Bil y dispara flojito y raso. Herreo se tira y atrapa facilmente el esférico
Minuto 25: El gol que no fue. Jugada posterior al tiro de Bil. Riazor rugió con un remate de Stoichkov a la red tras un pase filtrado de Mario Soriano. Sin embargo, el VAR confirmó que el andaluz estaba en fuera de juego por apenas "medio brazo". La alegría duró lo que un suspiro.
Minuto 43: La doble parada imposible. Justo antes del descanso, Altimira saca una falta a mitad del campo del Málaga, se queda muy corto, despeja la defens, el rechace le cayó a Quagliata, cuyo latigazo desde 30 metros obligó al meta visitante a volar hacia la escuadra. Increíble que se fuera 0-0 al descanso.
Minuto 43: saque de esquina posterior y Alti fusila dentro del área a Herrero pero este se estira bien y vuelve a salvar otro gol.
Segunda Parte: Vértigo, madera y el intercambio de golpes
Minuto 49: el perdón de Quagliata. nada más salir de vestuarios, una combinación eléctrica entre Alti y Ximo dejó a Quagliata con toda la portería para él tras un rechace después del tiro de Soriano que golpea a Herrera. El italiano, incomprensiblemente, la mandó a las nubes.
Minuto 63: gran jugada de Soriano en la parte izquierda dentro del área que deja con una asistencia una pelota que el italiano Mulattieri solo tenía que saber rematar con algo de precisión, pero la echa fuera.
Minuto 67: Altimira cruza un balón dentro del área y pasa a poca distancia del poste derecho con el portero totalmente sin posibilidad de atrapar el balón.
Minuto 71: El susto del Málaga. cuando el Dépor más apretaba, el Málaga recordó que tiene veneno. Un disparo de Joaquín rebotó en un defensa y se estrelló violentamente en la cruceta de Ferllo. El silencio en Riazor se pudo cortar con un cuchillo.
Minuto 73: ¡GOL DE MULATTIERI! (1-0). la justicia poética parecía llegar. Altimira, el faro del equipo, dibujó un pase de tiralíneas a la espalda de la defensa malagueña. Samuele Mulattieri controló, aguantó la embestida de Montero y fusiló cruzando el balón con la zurda. Riazor se caía abajo y Mulattieri se fusionaba con el público en la grada de Maratón.
Minuto 78: El mazazo (1-1). La euforia duró cinco minutos. En un córner evitable, el recién entrado Adrián Niño aprovechó una carambola y la pasividad de la marca en el punto de penalti para empujar a placer y solo el balón a la red. Ferlo pudo hacer algo más aunque el tiro fue a bocajarro. Un gol "de patio de colegio" que arruinó la fiesta.
Análisis de la jugada clave: El empate del Málaga nació de un despiste defensivo de Diego Villares en el balón parado. Es doloroso ver cómo todo el caudal ofensivo generado por Soriano y Altimira se fue por el desagüe en una jugada de estrategia, precisamente el punto fuerte del Dépor en los últimos meses.
El "Partidazo" en cifras: superioridad estéril y puntería de juguete
Si miramos la hoja de estadísticas que dejó el Dámaso Arcediano Monescillo al finalizar el encuentro, entenderíamos por qué Riazor se fue a casa con cara de no creerse el empate. El Deportivo dominó casi todas las facetas del juego, salvo la más importante: el marcador.
1. Producción ofensiva: El asedio herculino
El volumen de ataque del equipo de Antonio Hidalgo fue digno de un líder, pero la falta de colmillo penalizó demasiado:
Remates totales: 18 del Deportivo frente a 7 del Málaga.
Remates a puerta: 9 blanquiazules (obligando a Herrero a ser el héroe) por solo 3 de los malaguistas.
Goles esperados (xG): El Dépor generó ocasiones para haber marcado 2.45 goles, mientras que el Málaga apenas llegó al 0.85. Traducido al román paladino: el Dépor perdonó lo imperdonable.
2. Posesión y distribución: El mapa de calor de Soriano
El Dépor quiso la pelota y supo qué hacer con ella durante el 70% del tiempo que el balón estuvo en juego en la segunda mitad:
Posesión final: 56% Dépor - 44% Málaga.
Pases completados: 412 (82% de acierto) frente a los 305 de los de Funes.
Córners: 7 para el Dépor y 4 para el Málaga. Curiosamente, fue en uno de esos cuatro saques de esquina donde el Málaga encontró petróleo, mientras que el Dépor no supo sacar provecho de su superioridad aérea inicial.
3. El factor "Altimira": Kilómetros de pura electricidad
Las estadísticas individuales de Adrià Altimira explican por qué salió ovacionado:
Asistencias: 1 (el pase milimétrico a Mulattieri).
Regates completados: 5 de 6 intentos (una pesadilla para la banda izquierda malagueña).
Recuperaciones: 6 balones robados en campo contrario, iniciando casi todas las contras peligrosas.
4. Disciplina y parones
Fue un partido de "guante blanco" en comparación con la tensión que se respiraba, aunque el árbitro se encargó de enfriar el ritmo:
Faltas cometidas: 12 del Dépor por 15 del Málaga.
Tarjetas amarillas: 2 para los locales (Villares y Loureiro) y 3 para los visitantes.
Tiempo efectivo de juego: Apenas 52 minutos. Entre las caídas de los jugadores del Málaga y las consultas al VAR, el partido perdió fluidez en el tramo final.
El Málaga solo necesitó un remate entre los tres palos en la segunda parte para llevarse un punto de oro. El Deportivo, por su parte, necesitó generar diez ocasiones claras para anotar un solo tanto. Con este déficit de eficacia, es un milagro que sigamos soñando con el ascenso directo.
¿Cómo se explica que con 18 remates solo metamos uno y ellos con el primer córner serio nos empaten? Es la maldición de Riazor esta temporada.
| Equipo titular del Deportivo. Foto de La Voz de Galicia |
Ficha técnica
Deportivo, 1: Ferllo; Ximo, Noubi, Loureiro, Quagliata; Villares (Riki, min 83), Mario Soriano; Alti, Stoichkov (Yeremay, min 61), Luismi Cruz (Patiño, min 83); y Bil (Mulattieri, min 61).
Málaga, 1: Herrero; Puga (Víctor, min 84), Murillo, Montero, Rafita; Larrubia (Niño, min 76), Juanpe (Rafa Rodríguez, min 76) Izan Merino (Ramón, min 76), Joaquín; Ochoa (Dorrio, min 66) y Chupe.
Goles: 1-0, min 74: Mulattieri. 1-1, min 79: Niño.
Árbitro: Dámaso Arcediano (C. castellano-manchego). Amonestó a Mulattieri (m.74) y Altimira (m.90+3) en el Dépor y a Puga (m.42), Izan Merino (m.72) y Murillo (m.86) en Málaga.
Incidencias: Estadio de Riazor, 28.423. Partido correspondiente a la jornada 34 de LaLiga Hypermotion. Antes del encuentro se le rindió homenaje al Liceo por el reciente título de la Copa del Rey.
Calificaciones de cada jugador
Tabla con las valoraciones que se hicieron de los jugadores del Deportivo en este partido según "La Voz de Galicia" y "La Opinón".
| Jugador | Posición | La Voz | La Opinión | Media Final | Valoración de KR |
| Adrià Altimira | Lateral/Medio | 9 | 8 | 8.5 | EL MEJOR. Un puñal constante y asistencia de lujo. |
| Mario Soriano | Mediocentro | 8 | 8 | 8.0 | El faro. Omnipresente y con una marcha más. |
| Ximo Navarro | Lateral | 8 | 8 | 8.0 | Regreso imperial. Seguridad y veteranía pura. |
| Giacomo Quagliata | Lateral | 8 | 7 | 7.5 | Eléctrico. Se merendó su banda pero falló el gol. |
| Samuele Mulattieri | Suplente | 8 | 7 | 7.5 | El goleador. Fe ciega y eficacia en el área. |
| Lucas Noubi | Central | 7 | 7 | 7.0 | Físico dominante; algún susto por exceso de fe. |
| Miguel Loureiro | Central | 7 | 7 | 7.0 | El seguro de vida. Impecable en las coberturas. |
| Diego Villares | Mediocentro | 6 | 6 | 6.0 | Trabajo oscuro; se le pide más en el balón parado. |
| Stoichkov | Delantero | 5 | 6 | 5.5 | Brega total, pero con la brújula descalibrada. |
| Luismi Cruz | Extremo | 5 | 5 | 5.0 | Gris. Lejos del desborde que necesita el equipo. |
| Bil Nsongo | Delantero | 5 | 5 | 5.0 | Voluntarioso pero impreciso. Sigue "verde". |
| Yeremay | Suplente | 5 | 5 | 5.0 | Desconectado. Se le nota la falta de ritmo. |
| Álvaro Ferllo | Portero | 4 | 5 | 4.5 | Señalado. El único tiro rival acabó en la red. |
| Yeremay no está en su mejor momento Foto de La Voz de Galicia. |
| Jugador | Resumen de los Comentarios (La Voz + La Opinión) | Sentencia de "Rabuñada" |
| Altimira | Calificado como un "titán" y un jugador "insaciable". Destacaron su velocidad superior, sus constantes disparos y una asistencia de escándalo a Mulattieri. | El MVP. Juega a otro ritmo. |
| Soriano | Definido como "incomensurable e indestructible". Se resaltó su mapa de calor por todo el campo y su capacidad para mover al equipo incluso tras jugar tres partidos en una semana. | El dueño del balón. Sin él no hay fútbol. |
| Ximo | Un regreso triunfal. Aportó intensidad y contundencia atrás. La Opinión fue clara: "Demostró el jugador que es, merece renovar". | Veteranía pura. Un seguro de vida. |
| Quagliata | Destacaron que volvió loco a Puga y que el campo se le quedó pequeño por su despliegue físico. La nota negativa: falló una ocasión clarísima que era el 1-0. | Un puñal. Solo le faltó el gol. |
| Mulattieri | Resaltaron su fe para pelear cada balón. Aunque falló una recién salido, no perdonó la segunda. Se destacó su capacidad de estar donde hay que estar. | El "killer" que pide paso. |
| Noubi | Calificado como "imperial" en cortes de riesgo, aunque se le achacó algún "exceso de confianza" peligroso que puso a prueba los nervios de Riazor. | Físico de élite, pero debe medir riesgos. |
| Loureiro | Muy fiable. Ejerció de central izquierdo y cuajó un partido serio con mucha faena en coberturas y repliegue. | El que nunca falla. Un 7 constante. |
| Villares | Se valoró su "labor oscura" y de contención tras su recuperación. Se centró en sostener la media ante la exigencia del centro del campo malaguista. | El equilibrio, aunque flojo en el balón parado. |
Stoichkov | Los cronistas coinciden: puso mucha voluntad y brega, pero se equivocó constantemente en la toma de decisiones finales. | Pelea mucho, pero decide poco. |
| Luismi Cruz | Unánime: no fue su mejor encuentro. Se le vio falto de esa "marcha más" necesaria para dar claridad al ataque. | Se espera mucho más de su talento. |
| Nsongo | El partido más gris del canterano. Se destacó que fue muy peleón, pero estuvo poco acertado con el balón y desperdició dos ocasiones. | Coraje le sobra, pero aún está verde. |
| Yeremay | Crítica constructiva: "sigue lejos del jugador que es". Se le notó falto de ritmo en las arrancadas y Riazor echó de menos su desborde habitual. | El equipo necesita que recupere su magia. |
| Ferllo | El más castigado por la crítica. Se señaló que el Málaga marcó en su único disparo a puerta y que quizá pudo hacer algo más para evitarlo. | Señalado por la falta de efectividad. |
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