Muchos Koruñeses, en su peregrinaje diario por el Paseo Marítimo, detienen el paso al llegar a la altura de la antigua cetárea de As Lagoas. Allí, en el Paraíso Marino del Aquarium Finisterrae —ese vaso de 2.500 metros cuadrados donde las focas son las reinas—, algo no va bien. El nombre suena idílico, pero la realidad es que el recinto está pidiendo auxilio. El Ayuntamiento acaba de licitar obras por 109.000 euros para frenar las fugas, pero ¿es suficiente con inyectar cemento o estamos ante una oportunidad perdida para algo mucho más grande?
Una herencia que hace aguas
El muro de mampostería que protege la charca es un veterano de guerra. Con 9 metros de altura y una antigüedad que precede al propio Aquarium, los años no han pasado en balde. La base del muro presenta fracturas que provocan una pérdida constante de nivel, haciendo que, según los propios pliegos municipales, la permanencia continuada de las focas sea "inviable".
| El muro que separa el acuario del exterior ha estado sometido a continuos golpes del oleaje |
El plan actual es pragmático: construir una plataforma de trabajo, bajar grúas y bombear una mezcla de cemento y resinas para taponar las grietas. Cuatro meses de obras para un parche necesario, pero que deja un sabor agridulce.
El problema silencioso: la colmatación
Más allá de las fugas, el Paraíso sufre de "arterias obstruidas". Con el paso de las décadas, la acumulación de limos y sedimentos ha provocado dos efectos devastadores:
Desaparición de la playa: la playa artificial que se diseñó originalmente ha quedado enterrada bajo una capa de fango.
Pérdida de calado: el fondo sube por colmatación, el volumen de agua útil baja y la biodiversidad se resiente con un volumen de agua menor que apenas se renueva por estar aislada del mar (menor oxígeno, efecto beneficioso de las corrientes y las mareas).
¿Y si miramos hacia las Canarias? Una propuesta valiente
Desde Koruña Rabuña lanzamos una reflexión: ¿Y si dejamos de pelear contra el mar y empezamos a invitarlo a entrar?
La solución técnica planteada por el Concello se limita a sellar o, en un futuro, adosar un segundo muro. Pero existe una alternativa mucho más ambiciosa y ecológica que transformaría el Aquarium en un referente mundial de bienestar animal: la apertura controlada al Atlántico.
Inspiración en las piscinas naturales: al estilo de las charcas intermareales canarias, se podría rediseñar el muro para que en marea alta el mar "lave" el recinto. Esto generaría una oxigenación natural masiva con los efectos del oleaje, las corrientes y la marea que ninguna bomba eléctrica puede igualar. Las condiciones marinas en la charca mejorarían y veríamos la biodiversidad que si se observa al otro lado del muro de la charca artiicial del acuario.
| Charca en la Isla Cangrejo (en Los Gigantes (Tenerife)). En marea alta el mar penetra masivamente en la charca renovando su agua y removiendo su fondo. |
Dragar para renacer: Para que esto funcione, es imperativo retirar los sedimentos acumulados y aumentar el fondo. Al recuperar profundidad, no solo ganaríamos espacio para las focas (quizá habría que ver si pueden nadar en esa piscina tan abierta), sino que permitiríamos que la flora y fauna autóctona (algas, esponjas, crustáceos, pequeños peces) colonizaran el espacio de forma orgánica.
| Charca intermareal del acuario. En la parte izquierda se puede aprecidar la pequeña playa que ahora es de fango |
Más vida, menos mantenimiento: un sistema más abierto al oleaje reduciría la acumulación de detritos y convertiría el Paraíso Marino en un ecosistema dinámico, no en una piscina estancada que depende de pequeñas compuertas y parches de resina con unas condiciones muy pobres que no para de recoger fango.
Conclusión: no solo de cemento vive el Aquarium
La obra de urgencia es comprensible: las focas no pueden esperar. Pero Koruña merece que el "siguiente proyecto" del que habla el Gobierno local no sea solo levantar otro muro de hormigón delante del viejo.
Es el momento de plantear una reforma integral que recupere la playa, elimine los lodos y abra las puertas de par en par a nuestro mar. Queremos un Paraíso que no necesite inyecciones de cemento cada diez años, sino uno que respire con las mareas de la Torre.
¿Queremos un estanque con fango y pobres condiciones o una verdadera chara intermareal con la misma biodiversidad que se observa fuera?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tú Koruño o simpatizante de Koruña City cuál es tu opinión???