Hay derrotas que duelen y hay derrotas que te dejan con la cara de tonto que se le queda a uno cuando paga 20 euros por aparcar en el descampado de Alvedro. El Leyma Coruña ha caído en el Fernando Martín por un doloroso 75-74, y lo peor no es el resultado, sino cómo hemos llegado hasta ahí.
De la gloria al fango: el síndrome de la desconexión
Empezamos el partido como aviones (de los que aterrizan, no de los que se desvían). El equipo de Carles Marco salió a morder y llegamos a tener una ventaja de 19 puntos. ¡Diecinueve! Joe Cremo, Jacobo Díaz y Caio Pacheco estaban en modo "Sinfónica en Londres", clavando triples y robando balones como si el Fuenlabrada fuera un equipo de barrio.
Pero, koruñeses, ya sabéis que aquí somos expertos en complicarnos la vida. Tras el descanso, el Leyma sufrió una desconexión más grande que la de la luz en el poblado de Navidad.
El parcial del terror: un 15-0 a favor del Fuenlabrada nos dejó tiritando. Pasamos de ganar cómodamente a ver cómo el exnaranja Augusto Lima nos pintaba la cara.
La "Zona" enemiga: Iñaki Martín puso una defensa en zona y el Leyma se quedó más bloqueado que los expedientes de la Torre de Hércules. No metíamos ni una piscina.
El palmeo de la discordia: ¿fuera de tiempo?
El final fue de infarto, de esos que te hacen preguntar dónde está el desfibrilador más cercano. Jorgensen, Pacheco y Micovic tiraron de orgullo y nos pusieron a un punto a falta de ocho segundos.
Y llegó la jugada que va a traer cola en las tertulias de la ciudad: Guillem Jou palmea un balón sobre la bocina, la pelota entra, el banquillo salta... pero los árbitros dicen que NANAY.
Veredicto: fuera de tiempo. Por milésimas, por un suspiro, por lo que tarda un controlador de Saerco en decir "servicios mínimos". Canasta anulada y derrota al zurrón.
¿Se nos escapa la ACB?
Esta segunda derrota consecutiva es un jarro de agua fría (o un chaparrón de domingo tarde) sobre las aspiraciones de ascenso directo a la Liga Endesa.
La oportunidad perdida: perder un partido que ganabas de 19 es de juzgado de guardia. En este tramo de la temporada, esos regalos se pagan con otro año en la LEB (o como se llame ahora).
El factor mental: es la primera vez que perdemos dos seguidos. ¿Presión? ¿Cansancio? ¿O es que nos hemos creído los "hitos" antes de tiempo?
Reflexión de la Rabuñada: entre la "montaña rusa térmica" y la montaña rusa del Leyma, este fin de semana tenemos el estómago del revés. La semana que viene, mientras Alvedro intenta asumir los vuelos de Santiago, el Leyma tendrá que asumir que el ascenso directo se ha alejado todavía más que el finde anterior cundo se perdió contra el Obradoiro.
Koruñeses, toca apretar los dientes. Si Inés Rey dice que las hayas del Obelisco llegan "en breve", esperemos que el acierto del Leyma también vuelva en el próximo partido, porque como sigamos así, el único ascenso que vamos a ver es el de las tarifas de los vuelos a Madrid.
¿Fue fuera de tiempo el palmeo o nos han "atracado" como en el parking de la N-550? ¡Opinad, que hoy la rabuñada es deportiva!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tú Koruño o simpatizante de Koruña City cuál es tu opinión???