Miguel Sierra aprovechó un rechace para marcar el único gol del partido y la expulsión de Angeliño complicó todavía más la reacción del equipo de Antonio Hidalgo.
El Deportivo sufrió ante el Sevilla su primera derrota de la temporada. El conjunto coruñés cayó 0-1 en Riazor, en la sexta jornada de LaLiga, después de un partido en el que tuvo más posesión y más iniciativa en algunos tramos, pero en el que volvió a quedar patente que tener el balón no siempre significa controlar el encuentro. El Sevilla supo competir en los duelos, llegar con más peligro al último tercio y aprovechar una de sus oportunidades para llevarse los tres puntos.
El resultado puso fin a las cinco jornadas que llevaba el Deportivo sin perder desde su regreso a Primera División. LaLiga confirmó el 0-1, con el tanto de Miguel Sierra en el minuto 52, en un encuentro disputado ante 28.506 espectadores en ABANCA-Riazor.
El cansancio también jugó su papel
El partido llegaba en un momento complicado para el Deportivo. Solo habían transcurrido 72 horas desde el encuentro ante el Getafe, circunstancia que obligó a Antonio Hidalgo a realizar cinco cambios en el once inicial. Angeliño, Yeremay, Riki, Loureiro y Altimira entraron en el equipo, mientras que Mario Soriano comenzó el encuentro en el banquillo.
La acumulación de partidos condicionó especialmente la producción ofensiva del equipo. Hidalgo buscó un equipo con capacidad para atacar por las bandas y generar profundidad, pero durante buena parte del primer tiempo el Dépor tuvo dificultades para superar la presión sevillista.
Los números reflejaron esa aparente contradicción: el Deportivo tenía más la pelota, pero el Sevilla conseguía jugar más cerca del área rival. Al minuto 30, los locales habían completado 140 pases por 119 del Sevilla, aunque los andaluces duplicaban sus incorporaciones al tercio final, 20 por 10.
LaLiga registró finalmente una posesión del 54 % para el Deportivo, mientras que el conjunto sevillista terminó imponiendo su eficacia ofensiva.
Posesión sin profundidad
El principal problema del Dépor durante la primera parte fue que su dominio territorial no se convirtió en ocasiones. El equipo acumulaba pases, pero muchos de ellos se producían en su propio campo o en la zona central.
| Yeremay hizo unas pocas cabriolas y poco más aportó. Foto de Carlos Pardellas. |
A Aubameyang, una de las principales referencias ofensivas del conjunto koruñés, le costó entrar en juego. Solo tocó 12 balones durante la primera mitad y el Deportivo terminó el primer período con un registro de apenas 0,05 goles esperados, según los datos recogidos en el análisis del partido.
El Sevilla tampoco tuvo una producción ofensiva espectacular, pero sí consiguió generar situaciones de peligro con mayor facilidad. Leo Román tuvo que intervenir ante Miguel Sierra y Félix durante la primera parte. Además, en el minuto 20 se produjo una de las acciones polémicas del encuentro, cuando Yeremay cayó en el área después de un choque con Castrín. El Deportivo reclamó penalti, pero Hernández Hernández no señaló la pena máxima y el VAR tampoco intervino.
La mejor ocasión del Dépor llegó cerca del descanso. Aubameyang combinó con Yeremay y encontró a Bil Nsongo dentro del área, pero Odysseas respondió con una buena parada.
El cambio de Hidalgo mejora al Dépor, pero llega el golpe
Tras el descanso, Hidalgo decidió modificar el planteamiento. Adama Traoré sustituyó a Bil Nsongo y el Deportivo pasó a jugar con un 4-3-3, buscando abrir más el campo y aumentar la presencia en la zona central.
El cambio pareció funcionar. El Deportivo consiguió instalarse más arriba y acumuló más combinaciones en el último tercio. Era precisamente el momento en el que los locales parecían dar un paso adelante cuando llegó el gol del Sevilla.
En el minuto 52, Giménez resbaló en la línea de medio campo, permitiendo que Stassin avanzara hacia el área. El delantero sevillista disparó y Leo Román rechazó el balón. Miguel Sierra, atento a la jugada, recogió el rechace y marcó el 0-1.
La acción resumió uno de los problemas del Deportivo durante la noche: el equipo tenía el balón y quería avanzar, pero los errores individuales terminaban teniendo un coste muy alto.
Angeliño deja al Deportivo con diez
El golpe del gol no fue el único que recibió el Dépor en esos minutos. Apenas seis minutos después, Angeliño fue expulsado tras una entrada sobre Miguel Sierra. Hernández Hernández revisó la jugada en el VAR y mostró la tarjeta roja, dejando al Deportivo con diez futbolistas durante más de media hora.
| Angeliño expulsado tras debutar de forma nefasta con el Dépor. Foto de Carlos Pardellas. |
La expulsión cambió definitivamente el escenario del partido. El Deportivo pasó a jugar en inferioridad y tuvo que combinar el intento de buscar el empate con la necesidad de evitar que el Sevilla encontrase espacios para sentenciar.
Desde el club koruñés se señaló posteriormente que la expulsión condicionó el desarrollo del encuentro. El Deportivo destacó que se trataba de su segundo partido en apenas cuatro días y que, pese a la derrota, el equipo buscó el empate hasta el final.
Riazor empuja, pero Odysseas responde
Hidalgo recurrió al banquillo para intentar cambiar el partido. Mario Soriano, Asp Jensen y Quagliata entraron progresivamente al terreno de juego, mientras el Deportivo buscaba generar superioridades pese a jugar con diez.
| Aubameyang muy apagado durante todo el partido en un saque de falta. Foto de Carlos Pardellas |
Una de las mejores oportunidades para empatar llegó precisamente en las botas de Asp Jensen. Adama condujo la jugada y encontró a Aubameyang, que buscó al danés en el área. Jensen remató y Odysseas realizó una gran intervención para enviar el balón a córner. Poco después, el propio Jensen volvió a probar suerte desde la frontal, pero el guardameta sevillista volvió a responder.
La parada de Odysseas ante Jensen fue una de las acciones decisivas del partido, ya que llegó cuando el Deportivo todavía tenía opciones de equilibrar el marcador.
El Sevilla, mientras tanto, fue ganando control con el paso de los minutos. Agoumé y Fofana se hicieron fuertes en el centro del campo y el conjunto andaluz terminó imponiéndose en los duelos. El dato final de los disparos a puerta fue significativo: 4 para el Deportivo y 11 para el Sevilla.
El Dépor lo intentó hasta el final
En los últimos minutos, Hidalgo arriesgó todavía más. La entrada de Zakaria llevó al Deportivo a una estructura extremadamente ofensiva, prácticamente un 3-3-3, con la intención de cercar la portería sevillista.
El empate, sin embargo, no llegó. El Sevilla supo administrar su ventaja y ralentizar el juego cuando tuvo oportunidad. El Deportivo tuvo más dificultades para acercarse al área rival y terminó sin marcar por primera vez esta temporada, según el análisis posterior del partido.
El encuentro terminó con una estadística que resume perfectamente lo sucedido en Riazor: el Deportivo tuvo más posesión y realizó más pases —428 frente a 384—, pero el Sevilla tuvo más presencia en el tercio final, 147 combinaciones frente a 113.
Primera derrota de la temporada
El 0-1 ante el Sevilla supone, por tanto, el primer tropiezo del Deportivo en su regreso a Primera División. Los coruñeses mostraron capacidad para competir y tuvieron momentos de dominio, pero les faltó profundidad, precisión y, sobre todo, acierto en las áreas.
El Sevilla necesitó una acción de transición y un rechace para encontrar el gol, pero después supo aprovechar la expulsión de Angeliño para proteger su ventaja. El conjunto visitante sumó así su segunda victoria consecutiva y alcanzó los 13 puntos después de seis jornadas.
Para el Deportivo, el calendario no da demasiado margen para lamentarse. El próximo compromiso será nuevamente en Riazor, ante el Real Betis, en un partido que llegará después de esta primera derrota del curso.
El Sevilla deja una lección al Dépor: en Primera no hay días libres
La primera derrota de la temporada del Deportivo ante el Sevilla no debería interpretarse únicamente como un tropiezo más en el calendario. El 0-1 de Riazor deja algo más importante: un aviso sobre el nivel de exigencia que tendrá el equipo durante su regreso a Primera División.
El Dépor llegó al encuentro después de dos desplazamientos exigentes y con apenas 72 horas de recuperación desde el partido ante el Getafe. Antonio Hidalgo tuvo que introducir cinco cambios en el once, una decisión condicionada por el desgaste acumulado. El problema es que las rotaciones mostraron que, al menos por ahora, existe una diferencia importante entre algunos de los titulares y las alternativas disponibles.
La derrota, por tanto, puede entenderse también como una prueba para una plantilla que tendrá que acostumbrarse a competir cada pocos días. Tener 26 futbolistas disponibles aporta cantidad, pero el partido ante el Sevilla dejó abierta la cuestión de si existe la misma profundidad desde el punto de vista cualitativo. Hidalgo reconoció después que jugadores como Aubameyang y Amatucci difícilmente habrían terminado el encuentro en otras circunstancias, una muestra de la importancia que todavía tienen determinadas piezas dentro del proyecto.
Tener el balón no fue suficiente
Uno de los aspectos más significativos del encuentro fue la diferencia entre posesión y peligro. El Deportivo tuvo más la pelota, pero le costó muchísimo encontrar espacios y generar ocasiones. El Sevilla consiguió defender con relativa comodidad porque los futbolistas blanquiazules apenas encontraron movimientos entre líneas ni soluciones individuales para romper el entramado defensivo.
El resultado fue una producción ofensiva demasiado pobre: cuatro remates del Deportivo, únicamente tres entre los tres palos. El equipo se quedó sin marcar por primera vez esta temporada y, además, la expulsión de Angeliño no explica por sí sola esa falta de amenaza, puesto que la dificultad para generar peligro ya había aparecido durante la primera mitad.
El dato encaja con lo visto durante el partido. El Dépor tenía la posesión, pero no conseguía convertirla en dominio real. El Sevilla necesitaba menos para acercarse al área y terminó demostrando una de las características que más penalizan en Primera: la capacidad de aprovechar los errores del rival.
Cuando fallan los que sostienen al equipo
Hasta ahora, el Deportivo había conseguido competir apoyándose en la solidez de algunos de sus jugadores más importantes. Frente al Sevilla, precisamente ellos estuvieron involucrados en las acciones que terminaron decidiendo el encuentro.
El 0-1 llegó después del resbalón de Giménez que permitió a Stassin avanzar hacia el área. Leo Román consiguió rechazar el disparo, pero el balón quedó muerto y Miguel Sierra aprovechó la oportunidad para marcar. Después llegó la expulsión de Angeliño, que dejó al equipo con diez jugadores durante más de media hora.
El análisis del partido incide precisamente en esta cuestión: los errores de Giménez y Leo Román tuvieron un peso especialmente importante porque procedían de futbolistas llamados a aportar experiencia y seguridad al equipo.
No se trata de buscar culpables en una derrota concreta, sino de entender cómo funciona la competición. Cuando el margen de error es pequeño, una mala decisión puede transformar un partido equilibrado en uno prácticamente imposible de remontar.
La reacción también cuenta
Quizá la principal preocupación no esté solamente en haber perdido, sino en cómo reaccionó el Deportivo después de quedarse con diez.
El contexto era complicado: 0-1, inferioridad numérica y un Sevilla que podía administrar la ventaja. Sin embargo, el equipo coruñés perdió claridad y terminó recurriendo demasiado pronto a la épica. Los intentos de Mario Soriano y Aubameyang no fueron suficientes para cambiar la dinámica y, según el análisis, el conjunto blanquiazul mostró cierta ansiedad en los minutos finales.
Ahí aparece otra de las enseñanzas de la noche: Primera exige también templanza. No todos los partidos pueden ganarse desde el ritmo, la intensidad o el entusiasmo de Riazor. Habrá encuentros en los que toque sufrir, otros en los que haya que esperar y algunos en los que será necesario competir durante noventa minutos sin perder la estructura.
Una derrota para aprender
La derrota ante el Sevilla no borra el buen inicio del Deportivo. El equipo llegó a esta jornada invicto y había demostrado capacidad para competir en su regreso a la máxima categoría. Precisamente por eso, el 0-1 puede servir como una referencia para detectar aquello que todavía necesita mejorar.
La profundidad de la plantilla, la capacidad de las rotaciones para mantener el nivel, la producción ofensiva cuando el rival se encierra y, sobre todo, la gestión de los malos momentos son cuestiones que el equipo tendrá que resolver durante la temporada.
El mensaje que deja el encuentro es sencillo: en Primera División no existen jornadas en las que se pueda competir a medio gas. El Sevilla no necesitó realizar un partido extraordinario para ganar en Riazor. Le bastó con mantenerse dentro del encuentro, aprovechar sus oportunidades y esperar los errores del Deportivo.
La primera derrota tenía que llegar tarde o temprano. Lo verdaderamente importante para el Deportivo será qué hace con ella. La competición no concede demasiado tiempo para lamentarse y el siguiente partido, ante el Betis, ya aparece en el horizonte.
Jugadores Uno a Uno según El Desmarque, La Voz de Galicia y La Opinión Coruña
| Jugador | El Desmarque | La Voz de Galicia | La Opinión Coruña | Resumen del rendimiento y comentarios |
| Leo Román | 5 | 5 | 5 | Intervenciones meritorias, pero duda en el gol. Seguro bajo palos con paradas clave para evitar el 0-2, aunque falló o dejó un rechace flojo en la acción previa al gol del Sevilla. Dudas con el pie. |
| Miguel Loureiro | 5,5 | 6 | 6 | El mejor en defensa. Sumó gran contundencia, ganando la mayoría de sus duelos defensivos y multiplicándose en despejes. Intentó sumarse al ataque. |
| José M. Giménez | 4 | 4 | 5 | Señalado en la foto del gol. Lideró el posicionamiento y la zaga, pero sufrió gravemente en la jugada del 0-1 al ser desbordado por el regate de Stassin. |
| Angeliño | 2 | 3 | 2 | El gran señalado. Debut amargo como titular. Estuvo fuera de ritmo físico y acabó expulsado con roja directa por una dura plancha, dejando a su equipo en inferioridad. |
| Riki Rodríguez | 4,5 | 3 | 4 | Poco vertical e intrascendente. Trató de asumir la salida de balón, pero estuvo superado en el medio campo, con poca profundidad hasta ser sustituido. |
| L. Amatucci | 5,5 | 4 | 5 | Incomodado por la presión. Sufrió marcaje de cerca y fatiga acumulada. A pesar de verse apurado en el primer tiempo, mantuvo el carácter y recuperó balones. |
| Luismi Cruz | 4,5 | 4 | 4 | Incomodado e intrascendente. Apoyó y trabajó en labores defensivas, pero ofreció muy poco ritmo y aportación en la fase ofensiva. |
| Yeremay Hdez. | 6,5 | 5 | 4 | Criterios divididos. Fue titular y capitán. El Desmarque destacó sus detalles técnicos y chispazos, mientras que otros medios señalaron que le faltó ritmo e impacto real en el uno contra uno. |
| Bil Nsongo | 5 | 6 | 5 | Brega de espaldas y sustituido al descanso. Firmó el único disparo a puerta del equipo en la primera mitad y desgastó a la zaga rival, aunque jugó lejos del área. |
| P. Aubameyang | 5 | 5 | 5 | Aislado en ataque. Tuvo muy poca participación al no ser encontrado por sus compañeros. Peleó, bajó a recibir y dejó algún destello como un gran pase a Jensen, pero sin peligro directo. |
| Altimira | - | 5 | 5 | Discreto retorno. Cumplió sin grandes alardes; fue superado en defensa en varias acciones y apenas pudo mostrar su centro/golpeo en ataque. |
| Adama Traoré | 5 | 5 | 6 | Revolucionador e irregular. Aportó energía y agitó el encuentro con cabalgadas y conducciones largas, logrando conectar con el ataque en inferioridad, aunque alternando con acciones irregulares. |
| Mario Soriano | 5 | 5 | 6 | Criterio tras el banquillo. Entró en un contexto complicado tras la expulsión casi inmediata de Angeliño, intentando dar sentido al juego y mejorar la posesión. |
| J. Asp Jensen | 4 | 4 | 6 | Muy poca presencia. Tuvo poca participación y le costó desbordar en inferioridad, aunque La Opinión Coruña destacó la oportunidad clara que dispuso tras pase de Aubameyang. |
| G. Quagliata | 5 | 6 | - | Cumplió con energía. Salió tras la expulsión de Angeliño e imprimió intensidad al equipo para sostener el encuentro con uno menos. |
| Eddachouri | - | - | - | Sin calificar. Participó apenas diez minutos en el tramo final sin opción de intervenir con impacto. |
Ficha del partido
Deportivo, 0: Leo Román; Alti, Loureiro, Giménez (Zakaria, min 83), Angeliño; Luismi Cruz (Quagliata, min 61), Amatucci, Riki (Mario Soriano, min 57), Yeremay (Asp Jensen, min 57); Bil Nsongo (Adama, min 46) y Aubameyang.
Sevilla, 1: Odysseas; Iglesias, Castrín, Kike Salas, Suazo; Agoumé, Fofana; Miguel Sierra (Ure, min 90+1), Guridi (Julio Diaz, min 81), Félix (Kochorashvili, min 81); y Stassin (Isaac Romero, min 75).
Goles: 0-1, min 52: Miguel Sierra.
Árbitro: Hernández Hernández (Comité de Las Palmas). Expulsó a Angeliño (min 58). Mostró amarillas a los deportivistas Amatucci (min 77), así como a los visitantes Salas (min 65), Guridi (min 79), Isaac Romero (min 90+3), Iglesias (min 90+6).
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