a jornada comenzó con una multitudinaria protesta contra Vox y terminó con nuevos enfrentamientos en el centro urbano, mobiliario destrozado, contenedores incendiados y un amplio despliegue policial.
Koruña vivió este miércoles una jornada de tensión que se prolongó desde el mediodía hasta bien entrada la noche. La visita de Santiago Abascal, líder de Vox, desencadenó protestas multitudinarias, varias intervenciones de los antidisturbios, personas heridas y detenciones. Horas después, una nueva movilización contra la actuación policial volvió a terminar en enfrentamientos y daños en diferentes calles de la ciudad.
Lo que comenzó como una concentración para expresar el rechazo a la presencia de Vox acabó convirtiéndose en una sucesión de incidentes que afectaron a la circulación, los comercios y el mobiliario urbano. La violencia registrada durante la jornada no se limitó a la plaza de María Pita: los enfrentamientos se extendieron por el entorno de los Cantones, el Obelisco y varias calles del centro.
La mañana comenzó con dos convocatorias enfrentadas en la plaza de María Pita. Por un lado, alrededor de 5.000 personas, según las cifras municipales recogidas por la prensa, participaron en una concentración contra el fascismo y la presencia de Vox. Por otro, varios centenares de simpatizantes del partido acudieron al acto de Abascal, celebrado en las inmediaciones de Puerta Real.
Entre los colectivos presentes en la protesta figuraban Galiza Nova, Juventudes Socialistas, el BNG, el Sindicato de Vivenda y grupos vinculados al entorno del Deportivo. Un amplio dispositivo de la Policía Nacional, con una docena de furgones según las crónicas, mantuvo separados ambos espacios.
La situación se deterioró tras la intervención del dirigente de Vox y su salida de la plaza. Según las informaciones publicadas, se produjo un intercambio de insultos y comenzaron los lanzamientos de huevos y otros objetos contra el cordón policial. Posteriormente, se arrojaron piedras y sillas de terrazas, mientras los agentes antidisturbios efectuaban varias cargas para dispersar a los concentrados.
La intervención incluyó el uso de material antidisturbios y gases lacrimógenos, según las crónicas de la jornada. Hubo carreras, momentos de confusión y personas que necesitaron asistencia sanitaria. Una periodista gráfica resultó herida por una silla y tuvo que recibir atención médica.
El balance provisional comunicado durante la jornada situó en al menos dos los detenidos y en doce los agentes de Policía Nacional heridos. También se informó de manifestantes lesionados y de periodistas afectados por los incidentes, aunque las cifras de heridos variaron entre las distintas informaciones.
Carreras, gases y cierres temporales en el entorno de San Agustín
La tensión fue desplazándose por las calles próximas a María Pita. Tras varias intervenciones policiales, los manifestantes retrocedieron hacia las inmediaciones de la iglesia de San Jorge y la cuesta de San Agustín. Se registraron nuevas carreras y lanzamientos de objetos, además de episodios de enfrentamiento entre grupos de personas y agentes.
La situación tuvo consecuencias directas para la actividad cotidiana. Varios establecimientos cerraron temporalmente sus puertas por seguridad, entre ellos el mercado de San Agustín y un supermercado de la zona, según las informaciones publicadas. El dispositivo policial logró controlar el entorno de María Pita durante las primeras horas de la tarde, pero la conflictividad no había terminado.
La protesta de la tarde vuelve a terminar en enfrentamientos
La segunda parte de la jornada comenzó con una nueva movilización ante la Subdelegación del Gobierno. La protesta pretendía denunciar las cargas policiales de la mañana y reclamar una respuesta por las detenciones y las lesiones registradas en María Pita.
La convocatoria arrancó de forma pacífica, pero la situación volvió a complicarse durante el recorrido. Las informaciones publicadas describen una concentración que fue creciendo y que congregó a más de un millar de personas, con cifras superiores según algunos momentos y recuentos.
A la altura del Teatro Colón, un grupo de manifestantes lanzó bengalas, petardos y otros objetos contra los agentes. La Policía Nacional respondió con nuevas cargas, después de advertencias por megafonía, y se produjeron más carreras y momentos de tensión. La marcha no había sido comunicada oficialmente a la Delegación del Gobierno, según las crónicas
Los incidentes afectaron también a la circulación del centro, con cortes de tráfico en el entorno de los Cantones y desde la plaza de Mina. La protesta, que había comenzado como una denuncia de la actuación policial, terminó reproduciendo escenas de enfrentamiento similares a las de la mañana.
Contenedores incendiados y daños en distintas calles del centro
Con el avance de la noche, los incidentes se extendieron por el entorno del Obelisco y los Cantones. Según las informaciones disponibles, varios grupos derribaron vallas de obra, levantaron obstáculos y prendieron fuego a contenedores de basura. También se registraron lanzamientos de objetos contra los antidisturbios.
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| Contenedores de Ramón del Cueto ardiendo. |
La Policía avanzó hacia las calles próximas mientras los grupos se dispersaban por distintas vías. Los enfrentamientos y las carreras alcanzaron el entorno de la plaza de Lugo y la calle Ferrol, continuando hacia Juan Flórez. Los contenedores incendiados obligaron a interrumpir la circulación en algunos cruces.
Las crónicas también informaron de daños en las vallas de las obras de los Cantones y de destrozos en mobiliario urbano y elementos instalados en la calle. Los bomberos del parque de A Grela tuvieron que intervenir para apagar incendios en contenedores y otros elementos afectados. Hubo nuevos conatos de incidentes en las inmediaciones de Juan Flórez y la calle Sinfónica de Galicia, mientras los agentes se desplegaban por distintos puntos.
La sucesión de altercados dejó una estampa de calles afectadas hasta estos momentos por los incendios, obstáculos y daños materiales. La jornada, que había empezado con una protesta política en el corazón de Koruña, acabó condicionando la movilidad y la actividad comercial de una parte del centro urbano.
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| Manifestación organizdas en Los Cantones contra las cargas policiales. Foto de El Ideal Galego. |
Abascal denuncia coacción y llama a movilizarse contra el Gobierno
Durante su comparecencia en María Pita, Santiago Abascal calificó de «coacción» la protesta convocada contra su presencia y defendió que su partido seguiría desarrollando sus actos políticos. También llamó a una movilización para derrotar a Pedro Sánchez y se refirió a las expectativas de Vox en Galicia.
La visita tenía una dimensión política de precampaña. El acto reunió a simpatizantes del partido en un contexto de fuerte oposición de colectivos sociales y juveniles, que habían llamado a salir a la calle para rechazar el discurso de Vox.
La coincidencia de ambas convocatorias en la misma plaza, separadas por un amplio cordón policial, fue el escenario en el que se desarrollaron los primeros incidentes. Después, la protesta contra las cargas policiales abrió un segundo episodio de enfrentamientos que se prolongó hasta la noche.
Reacciones políticas enfrentadas tras los disturbios
La alcaldesa, Inés Rey, condenó los actos violentos y expresó su solidaridad con las personas heridas y con los negocios afectados. Defendió el derecho a manifestarse pacíficamente y sostuvo que la violencia, independientemente de su procedencia, no tiene justificación.
El Partido Popular de Koruña también condenó los intentos de boicotear actos de representantes políticos y las amenazas o agresiones contra quienes participan en ellos.
En cambio, el BNG criticó duramente las cargas policiales, que calificó de desproporcionadas, y denunció que agentes antidisturbios actuaron contra jóvenes manifestantes, algunos de ellos heridos. La polémica se extendió así desde las calles hasta el terreno político, con interpretaciones contrapuestas sobre el desarrollo de la protesta y la respuesta policial.
Una jornada que deja heridas y preguntas pendientes
Los incidentes del 21 de octubre dejaron un balance de detenciones, lesiones, daños materiales e interrupciones en la vida cotidiana de Koruña. A los enfrentamientos de María Pita se sumaron los de la tarde y la noche, con nuevos episodios de violencia y contenedores incendiados en distintos puntos del centro.
La jornada plantea cuestiones que deberán aclararse con información oficial más completa: cómo se desarrollaron las intervenciones policiales, cuál fue el balance definitivo de heridos y detenidos, qué daños se produjeron y qué responsabilidades corresponden por las agresiones y los actos vandálicos.
El derecho a la protesta y la libertad de celebrar actos políticos no eliminan la responsabilidad por las agresiones ni por los daños a terceros. Tampoco la existencia de incidentes permite atribuir la violencia al conjunto de quienes participaron en una concentración. Distinguir entre manifestantes pacíficos, personas que cometieron actos violentos y decisiones de los responsables del dispositivo policial será fundamental para reconstruir con rigor lo ocurrido.
Artículo elaborado a partir del texto facilitado y de informaciones publicadas por medios de comunicación. Las cifras corresponden a balances provisionales y pueden variar conforme se conozcan datos oficiales definitivos.



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