La nueva terminal de A Sardiñeira abre sus puertas y pone fin a más de medio siglo de actividad en la histórica estación de la calle Caballeros. La infraestructura, integrada en el proyecto de la intermodal, reorganiza los recorridos del transporte metropolitano y de largo recorrido, aunque su puesta en funcionamiento llega acompañada de problemas de información, cambios en las paradas y cuestiones todavía sin resolver.
Koruña inicia una nueva etapa en su transporte público. Este martes, 3 de noviembre, la ciudad deja atrás la estación de autobuses de la calle Caballeros, que ha prestado servicio durante más de medio siglo, para trasladar la actividad a la nueva terminal construida en A Sardiñeira, en el barrio de Os Mallos. Se trata de uno de los principales cambios en la movilidad urbana y metropolitana de los últimos años, una transformación que forma parte del proyecto de la estación intermodal que se desarrolla desde 2022.
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| La nueva estación de autobuses. Foto de La Opinión Coruña |
La apertura de la nueva infraestructura supone mucho más que trasladar autobuses de un edificio a otro. El cambio implica modificar itinerarios, reorganizar paradas, adaptar los recorridos de numerosas líneas y establecer nuevas conexiones entre los servicios metropolitanos y los de largo recorrido. También obliga a los viajeros habituales a familiarizarse con una terminal diferente y con una operativa que, al menos durante las primeras jornadas, presenta todavía algunos elementos provisionales.
La nueva estación comienza así su andadura con una mezcla de expectativas y dudas. Por un lado, Koruña incorpora una infraestructura concebida para mejorar la organización del transporte y preparar la futura conexión ferroviaria. Por otro, la puesta en servicio llega sin el aparcamiento operativo, sin todos los accesos previstos y con críticas de usuarios, colectivos vecinales y representantes políticos por la falta de información y coordinación.
Del histórico edificio de Caballeros a la nueva terminal de A Sardiñeira
La antigua estación de autobuses de la calle Caballeros forma parte de la historia reciente de Koruña. Su inauguración tuvo lugar el 20 de agosto de 1975, en un acto presidido por el entonces ministro de Obras Públicas, Antonio Valdés González-Roldán, y el alcalde de la ciudad, Jaime Hervada. Cientos de personas se congregaron entonces en los alrededores para asistir a la apertura de una instalación que destacaba por su modernidad y por la amplitud de los servicios que ofrecía.
Durante más de cincuenta años, aquel edificio se convirtió en el principal punto de referencia para los desplazamientos metropolitanos y de largo recorrido. Generaciones de viajeros han pasado por sus instalaciones para acudir al trabajo, estudiar, visitar otros municipios o desplazarse a las principales ciudades gallegas.
Ahora, ese protagonismo pasa a la avenida de A Sardiñeira, donde se levanta la nueva terminal integrada en el proyecto de la intermodal. La infraestructura se encuentra en el barrio de Os Mallos y constituye una pieza fundamental de la reorganización del transporte público de la ciudad.
La Xunta ha impulsado la construcción del edificio, que cuenta con una superficie de 1.800 metros cuadrados y dispone de 20 dársenas de operación y otras 23 destinadas a regulación. Su diseño pretende facilitar la circulación de los autobuses, ordenar las operaciones de subida y bajada de viajeros y mejorar las condiciones de espera.
La nueva terminal también incorpora diferentes servicios para los usuarios, entre ellos taquillas, punto de información, aseos, zonas de espera, vigilancia, ascensores y escaleras mecánicas. Asimismo, dispone de sistemas adaptados para personas con discapacidad auditiva y visual.
Sin embargo, no todas las instalaciones estarán plenamente disponibles desde el primer día. Las zonas previstas para cafetería, paquetería, seguridad y consignas deberán ponerse en funcionamiento a lo largo de las próximas semanas, una vez que el concesionario complete su implantación.
Una estación nueva con accesos todavía provisionales
Uno de los aspectos que marcarán las primeras semanas de funcionamiento será la forma de acceder a la terminal. Tanto los peatones como los autobuses utilizarán la avenida de A Sardiñeira como vía principal de entrada y salida.
Los viajeros accederán al edificio por una entrada situada junto al inmueble de Correos. Esta será la puerta de referencia hasta que se encuentre disponible la pasarela peatonal prevista para conectar directamente la zona de la avenida de A Sardiñeira con la avenida do Ferrocarril.
La pasarela forma parte del proyecto de la intermodal y permitirá acceder a la terminal de una manera más directa, evitando rodeos. Sin embargo, su apertura tendrá que esperar a que finalice la estación ferroviaria. Así lo explicó la directora xeral de Mobilidade, Judit Fontenla, quien señaló que esta conexión no estará disponible hasta que concluyan las obras de la estación de tren.
Por el momento, la Xunta no dispone de una fecha concreta para su puesta en servicio. Tampoco existe un calendario definido para finalizar las actuaciones necesarias en los accesos que permitirán habilitar la nueva parada exterior de autobuses.
Esta circunstancia tiene consecuencias directas sobre la organización del transporte. Algunos servicios de corto recorrido no entrarán en el interior de la estación, sino que realizarán una parada intermedia en el exterior. Aunque inicialmente estaba prevista en la avenida do Ferrocarril, las obras pendientes obligan a utilizar provisionalmente una parada de Alfonso Molina, situada a la altura de la antigua estación de autobuses, junto a la gasolinera.
La situación convierte a Alfonso Molina en un punto especialmente importante durante esta primera etapa de transición, ya que algunos viajeros deberán continuar utilizando ese entorno para coger determinados servicios, aunque la antigua terminal de Caballeros haya dejado de funcionar como estación.
Cinco corredores para reorganizar el transporte metropolitano
La reorganización de las líneas se estructura en cinco grandes corredores: A Pasaxe, Monelos, Alfonso Molina, Arteixo y Fisterra. La distribución pretende adaptar los recorridos a la nueva ubicación de la terminal y ordenar las entradas y salidas de los autobuses en función de sus destinos.
La Xunta sostiene que no se elimina ninguna de las líneas existentes. Según los datos facilitados por el Gobierno gallego, Koruña cuenta con 137 líneas y alrededor de 180.000 servicios anuales correspondientes a siete concesiones del Plan de Transporte Público de Galicia.
La nueva organización contempla unos 435 servicios diarios de lunes a viernes entre las dársenas interiores y la parada exterior, además de una previsión de aproximadamente 2,7 millones de viajeros al año.
Aunque la estructura general de las líneas se mantiene, los cambios de recorrido y de cabecera provocan modificaciones en determinadas paradas. La consecuencia más visible para los usuarios será que algunos autobuses dejarán de detenerse en puntos que hasta ahora formaban parte de sus trayectos habituales.
El corredor de A Pasaxe: conexiones con el área metropolitana y los hospitales
El corredor de A Pasaxe concentra servicios procedentes de Culleredo, Oleiros, Cambre, Sada, Betanzos y Ferrol. También desempeña un papel importante en las conexiones con los centros hospitalarios de la ciudad.
Las líneas que tienen como destino final la nueva estación mantendrán, en términos generales, el recorrido urbano que ya realizaban, sustituyendo únicamente la antigua cabecera de la calle Caballeros por las nuevas instalaciones de A Sardiñeira.
En cambio, los servicios que se dirigen hacia el centro y llegan al entorno del teatro Colón mantendrán su itinerario de entrada, pero modificarán el recorrido de salida. En ese sentido, se elimina la parada de Costa da Palloza para facilitar la conexión directa con la avenida de Alfonso Molina y la nueva estación.
Los autobuses de conexiones con Betanzos, Culleredo, Cambre y Sada utilizarán la parada exterior, que durante el periodo provisional estará situada en Alfonso Molina, junto a la antigua terminal. Los servicios hacia Ferrol, por su parte, accederán a las dársenas interiores.
El corredor de Alfonso Molina: conexiones con las principales ciudades gallegas
El corredor de Alfonso Molina reúne servicios metropolitanos con Cambre, Culleredo, Carral y Betanzos, además de conexiones con las principales ciudades gallegas.
En este caso, la organización dependerá del destino y de si el autobús tiene que acceder o no al interior de la estación.
Los servicios que se dirijan a ciudades como Ferrol, Lugo, Ourense, Pontevedra, Santiago y Vigo utilizarán, con carácter general, las dársenas interiores cuando salgan de Koruña desde la intermodal.
En cambio, los autobuses que conectan con municipios como Cambre, Culleredo y Carral podrán realizar su parada intermedia en el exterior, utilizando provisionalmente la ubicación de Alfonso Molina mientras no se encuentre disponible la parada prevista en la avenida do Ferrocarril.
Los servicios que se dirijan al teatro Colón mantendrán su recorrido actual de entrada y utilizarán la parada situada en Alfonso Molina a la altura de la antigua estación. En sentido de salida, se suprimirá también la parada de Costa da Palloza.
El corredor de Arteixo: cambios en la ronda de Outeiro
Los autobuses que circulan por la avenida de Arteixo conectan Koruña con municipios como Arteixo, Carballo y A Laracha, además de prestar servicio a localidades de la Costa da Morte.
La reorganización implica la supresión de varias paradas de la ronda de Outeiro, entre ellas la situada en el cruce con la avenida de Arteixo y la correspondiente al número 109.
Estos cambios responden a la proximidad de dichas paradas con la nueva terminal de A Sardiñeira y afectan a los viajeros que utilizan los servicios de este corredor.
También se modifica la operativa de los autobuses que llegan al teatro Colón, que perderán en sentido de salida la parada de Costa da Palloza.
El corredor de Fisterra: nuevas entradas a la estación
El corredor de Fisterra concentra conexiones con Arteixo, Carballo y A Laracha, además de otros servicios relacionados con la Costa da Morte.
Dos de sus líneas accederán directamente a la nueva estación y dejarán de utilizar las paradas de la ronda de Outeiro.
Los autobuses que se dirigen al centro, concretamente hacia Juan Flórez, mantendrán su recorrido hasta el número 10 de esa calle. Desde ese punto continuarán por la avenida de Arteixo para acceder a la terminal de A Sardiñeira.
En sentido de salida, conservarán la parada de Costa da Palloza.
El corredor de Monelos y los servicios que no entrarán en la terminal
La reorganización también contempla los servicios vinculados al corredor de Monelos. Algunas líneas que no accedan a la intermodal utilizarán la parada de Alfonso Molina situada a la altura de la antigua estación.
La nueva organización introduce así una diferencia importante respecto al funcionamiento anterior: no todos los autobuses tendrán que entrar en el edificio para recoger o dejar pasajeros. Solo accederán a las dársenas interiores aquellos servicios que tengan la estación como cabecera, además de determinadas líneas que, por sus características y recorridos, tienen prevista su entrada en la terminal.
Esta separación pretende agilizar los desplazamientos de corto recorrido y evitar que autobuses que únicamente necesitan realizar una parada intermedia tengan que acceder al recinto.
Menos paradas en algunas zonas de la ciudad
Uno de los efectos más importantes de la reorganización será la supresión o modificación de varias paradas que hasta ahora utilizaban los viajeros del transporte metropolitano.
En la ronda de Outeiro desaparecerán dos puntos de parada: el situado en el cruce con la avenida de Arteixo y el correspondiente al número 109. También se modifica la operativa de la parada de Costa da Palloza, que dejará de prestar servicio a determinadas líneas en sentido de salida.
Estos cambios afectan especialmente a los corredores de Arteixo y Fisterra, así como a determinadas conexiones que utilizan la avenida de A Pasaxe y Alfonso Molina.
La eliminación de paradas responde a la nueva distribución de los recorridos y a la necesidad de adaptar los servicios a la ubicación de la intermodal. Sin embargo, también obliga a muchos usuarios a modificar sus hábitos de desplazamiento y a buscar alternativas para llegar a sus destinos.
Para quienes utilizan el autobús de manera ocasional, los cambios pueden suponer simplemente localizar una nueva parada. Para los viajeros habituales, especialmente aquellos que dependen del transporte público para acudir al trabajo o a centros educativos, las modificaciones pueden tener consecuencias importantes sobre sus tiempos de desplazamiento.
La Xunta sostiene que los cambios en los horarios serán mínimos y que responden fundamentalmente a las modificaciones de los recorridos. No obstante, recomienda consultar las actualizaciones de cada servicio a través de las páginas oficiales bus.gal y mobt.xunta.gal.
Los viajeros denuncian falta de información
La apertura de la nueva estación llega acompañada de una de las principales preocupaciones de los usuarios: la falta de información clara y suficiente sobre los cambios.
Durante las jornadas previas al traslado, numerosos viajeros del transporte metropolitano manifestaron sus dudas sobre dónde tendrían que coger el autobús, qué recorrido seguiría cada línea y si los horarios se mantendrían como hasta ahora.
Las críticas se centraron especialmente en la escasez de carteles y avisos en las marquesinas. Muchos usuarios consideraron que la información disponible no era suficiente para conocer con antelación las modificaciones que afectarían a sus desplazamientos cotidianos.
Algunos viajeros señalaron que en determinadas paradas, como la de A Gaiteira, no había información visible sobre los nuevos recorridos. También cuestionaron la utilidad de los folletos que se estaban repartiendo en los autobuses, al considerar que no detallaban con suficiente claridad los cambios específicos de cada servicio.
Una de las propuestas planteadas por los usuarios fue incorporar códigos QR en esos documentos para acceder directamente a los horarios y recorridos actualizados. De esa manera, cualquier viajero podría consultar desde su teléfono móvil la información correspondiente a su línea.
Las dudas resultan especialmente relevantes para quienes utilizan el autobús para acudir al trabajo. Muchos necesitan conocer no solo cómo será el recorrido de ida, sino también el trayecto de vuelta y los tiempos que tendrán que calcular para llegar puntualmente a sus destinos.
Algunos usuarios temen que los nuevos itinerarios provoquen recorridos más largos, especialmente en las líneas que pasan por Alfonso Molina y continúan hacia zonas como A Gaiteira y Os Castros. También expresaron su preocupación por los retrasos que ya registraban determinados servicios y por la posibilidad de que las modificaciones empeoren la puntualidad.
La dificultad para interpretar algunos de los mapas difundidos y la falta de información detallada entre los propios conductores fueron otras de las cuestiones señaladas.
Desde la Consellería de Presidencia defendieron que la información se estaba difundiendo a través de las redes sociales, las páginas web oficiales, los folletos repartidos y los medios de comunicación. También aseguraron que los cambios habían sido trasladados a los ayuntamientos afectados.
Sin embargo, sobre la actualización de los carteles, horarios impresos y tótems informativos de las paradas, la Administración autonómica no concretó qué soportes se modificarían ni cuándo estarían disponibles.
Una apertura marcada por el desencuentro entre Xunta y Concello
La puesta en funcionamiento de la nueva estación también ha estado rodeada de discrepancias políticas entre la Xunta y el Gobierno municipal de Koruña.
La alcaldesa, Inés Rey, calificó de unilateral la decisión de fijar la fecha de apertura y criticó que el Ayuntamiento conociese tanto el calendario como los recorridos definitivos a través de los medios de comunicación.
La regidora consideró que la inauguración debería haber sido una buena noticia para la ciudad, pero lamentó que la falta de coordinación hubiese generado tensiones innecesarias.
Según explicó, el Gobierno municipal había trasladado previamente propuestas relacionadas con la reorganización de las paradas, después de mantener conversaciones con vecinos y recibir advertencias sobre posibles problemas de tráfico y colapsos en determinadas zonas.
La alcaldesa aseguró que el Ayuntamiento no había recibido respuesta a esas sugerencias y cuestionó cómo podía preparar un plan de movilidad adecuado si no disponía de la información necesaria con suficiente antelación.
En sus declaraciones llegó a preguntarse cuál era el objetivo de una decisión de este tipo y si se pretendía que la puesta en funcionamiento de la estación provocase problemas de circulación.
Desde la Xunta, el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, defendió que se habían celebrado numerosas reuniones para coordinar la entrada y salida de los autobuses. También explicó que, una vez adjudicada la gestión de la infraestructura a la concesionaria, la apertura podía realizarse de manera inminente.
El desacuerdo refleja las dificultades de coordinación que pueden surgir cuando una infraestructura de ámbito autonómico tiene consecuencias directas sobre la movilidad municipal. La estación se encuentra en Koruña, pero sus efectos alcanzan a miles de usuarios de otros municipios del área metropolitana.
La reorganización de las líneas afecta a las calles, a las paradas y a los desplazamientos cotidianos de los vecinos, por lo que la coordinación entre las administraciones resulta especialmente relevante.
Os Mallos, en el centro del debate sobre la movilidad
El barrio de Os Mallos será uno de los espacios más directamente afectados por la transformación que supone la nueva estación intermodal.
La llegada de la terminal y las obras asociadas modifican la organización de los desplazamientos en el entorno y generan preocupación entre parte del vecindario por el tráfico, la eliminación de plazas de estacionamiento en superficie y los cambios en las conexiones de transporte.
El BNG anunció que llevará al próximo pleno municipal una moción para reclamar que el Ayuntamiento mantenga la gestión de las 70 plazas de aparcamiento contempladas en el convenio firmado en 2022.
La portavoz nacionalista, Avia Veira, defendió que esas plazas deberían destinarse a los vecinos de Os Mallos, que tendrán que asumir las consecuencias de las obras y de la reorganización del entorno.
La formación criticó también la falta de una política municipal de aparcamientos y recordó que continúa pendiente el estudio de las plazas públicas y privadas de la ciudad que se había acordado para los presupuestos de 2026.
Por su parte, la Federación de Asociaciones Vecinales de Koruña y Área Metropolitana manifestó su preocupación por lo que considera una reorganización precipitada del transporte metropolitano.
La entidad denunció la falta de información y participación vecinal y puso el foco en la eliminación de paradas, los posibles problemas de tráfico y las conexiones que podrían resultar insuficientes para determinados usuarios.
La apertura de la terminal, por tanto, no se limita a una transformación de las instalaciones de transporte. También plantea un debate sobre cómo debe organizarse la movilidad en un barrio que tendrá que convivir con una infraestructura de gran actividad y con cambios importantes en su entorno urbano.
El aparcamiento de 610 plazas tendrá que esperar
Otro de los elementos pendientes de la nueva estación es el aparcamiento, cuya apertura no se producirá de manera simultánea a la entrada en funcionamiento de la terminal.
La infraestructura cuenta con un estacionamiento de 610 plazas, de las cuales 566 son útiles y otras 44 están destinadas a vehículos de alquiler.
Pese a que las obras del edificio y del aparcamiento llevan tiempo finalizadas, este último todavía está pendiente de resolver su gestión, por lo que no estará disponible para los usuarios desde el primer día.
La situación supone una diferencia importante entre la infraestructura proyectada y los servicios que realmente estarán operativos durante las primeras jornadas.
Sí estará prevista una zona de parada breve, conocida como kiss and ride, situada frente a la entrada del edificio de viajeros en la avenida de A Sardiñeira. Su finalidad es permitir que los particulares puedan dejar o recoger pasajeros sin necesidad de estacionar durante periodos prolongados.
La ubicación definitiva de las paradas de taxi, que dependen del Ayuntamiento, todavía no está definida. Mientras tanto, continuará operativa la situada frente a la estación provisional.
¿Qué ocurrirá con la antigua estación de la calle Caballeros?
El traslado de los servicios deja también una pregunta pendiente sobre el futuro del edificio histórico de la calle Caballeros.
La antigua terminal dejará de desarrollar su función habitual, aunque podrá servir temporalmente como espacio de transición mientras se completa la reorganización de los servicios y se resuelven las necesidades de la nueva estación.
La Xunta descarta que ambas estaciones convivan durante los primeros meses como terminales operativas, pero contempla que el edificio antiguo pueda utilizarse para albergar distintos servicios mientras estos no tengan cabida en las nuevas instalaciones.
Su destino definitivo todavía no está decidido.
Desde la Consellería de Presidencia señalaron que el futuro del inmueble se definirá en las próximas semanas. El Gobierno municipal, por su parte, confirmó que existen conversaciones entre ambas administraciones y pidió prudencia hasta que se concreten decisiones.
La clausura de la antigua estación pone fin a una etapa de más de medio siglo en la historia del transporte de Koruña. Su edificio ha sido durante décadas un lugar de paso para miles de personas y un punto de conexión fundamental entre la ciudad y su entorno.
Ahora queda por determinar qué uso tendrá una instalación que, más allá de su función como estación de autobuses, forma parte de la memoria urbana de varias generaciones.
Una zona intermodal que todavía tiene que completarse
La nueva estación de autobuses es una pieza de un proyecto mucho más amplio. La intermodal pretende reunir en un mismo entorno los servicios de autobús y ferrocarril, facilitando las conexiones entre ambos medios de transporte.
Sin embargo, la apertura de la terminal de autobuses se produce antes de que el conjunto esté completamente terminado.
La pasarela peatonal, la nueva parada exterior y determinados accesos continúan pendientes, mientras que el aparcamiento todavía no está disponible y algunos servicios complementarios deberán incorporarse durante las próximas semanas.
Esta situación obliga a que la nueva estación comience a funcionar con soluciones provisionales. Los usuarios tendrán que adaptarse a una organización que todavía experimentará modificaciones a medida que avancen las obras y se habiliten los diferentes elementos del proyecto.
La Xunta defiende que los cambios de horarios serán mínimos y que no se suprime ninguna línea. Pero para los viajeros, la realidad inmediata será la de aprender nuevos recorridos, identificar las paradas que les corresponden y familiarizarse con un espacio que sustituye a la histórica terminal de Caballeros.
Koruña estrena estación, pero el verdadero reto comienza ahora
La apertura de la nueva estación de autobuses supone un paso importante para la modernización del transporte público de Koruña. La ciudad incorpora una terminal de 1.800 metros cuadrados, con 20 dársenas de operación, otras 23 de regulación y capacidad para atender una previsión de millones de viajeros cada año.
La infraestructura permitirá reorganizar los servicios metropolitanos y de largo recorrido y preparar el terreno para la futura conexión intermodal con el ferrocarril.
Pero el éxito de este cambio no dependerá únicamente de las dimensiones del edificio o de las características de sus instalaciones. También estará condicionado por la capacidad de las administraciones para coordinarse, ofrecer información clara, garantizar la accesibilidad y resolver los problemas que puedan surgir durante los primeros días de funcionamiento.
La eliminación de paradas, la falta de carteles informativos, las dudas sobre los horarios, el aparcamiento todavía cerrado y los accesos provisionales son cuestiones que deberán abordarse para que la nueva terminal cumpla las expectativas generadas.
Para los usuarios habituales, lo más importante será saber dónde coger su autobús, cuánto tardarán en llegar a su destino y qué alternativas tendrán si los nuevos recorridos no se ajustan a sus necesidades.
La antigua estación de Caballeros ya ha cedido el testigo. A Sardiñeira comienza ahora su propia historia. Y aunque la nueva terminal representa una transformación importante para el transporte de Koruña, su verdadera prueba será conseguir que los viajeros puedan utilizarla con comodidad, seguridad y, sobre todo, sin perderse en el cambio.
Nota de edición: el artículo se ha elaborado a partir de la información que has facilitado, sin añadir datos externos ni dar por resueltas cuestiones que siguen pendientes. He aplicado de forma sistemática los términos «Koruña» y «koruño» que has solicitado. En el texto he utilizado «vecinos de Koruña» y «viajeros» cuando correspondía, para evitar repeticiones artificiales.

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