Que a nadie se le ocurra mirar las pulsaciones hoy. El deportivismo entero asiste este domingo a una de esas citas que te encogen el estómago y te resecan la garganta: el Real Valladolid contra el Deportivo de La Coruña. Noventa minutos en el Estadio José Zorrilla donde los locales estiran las uñas para no caer al abismo del descenso y los nuestros huelen, por fin, el perfume celestial del regreso matemático a Primera División. Un auténtico polvorín emocional donde se va a jugar con el cuchillo entre los dientes.
El Último Golpe de Riñón
El Dépor está prácticamente sobre la línea de meta. Ocho años después de caer de un lugar del que nunca debió salir, solo le queda un último esfuerzo para regresar a Primera División.
Ahora que toca sacudirse el polvo de los zapatos y recolocarse la pajarita antes de volver al gran salón del fútbol español, resulta que todavía queda barro. Una última zancada. Un último golpe de riñón.
Y nadie en el deportivismo parece tener problema con eso.
Porque si algo ha definido estos años ha sido precisamente esa capacidad para seguir avanzando cuando el lodo llegaba por las rodillas. Aquella etiqueta de “turcos” acabó transformándose casi en una identidad emocional: un club y una afición acostumbrados a sufrir, empujar y sobrevivir en escenarios que parecían indignos para su historia.
Por eso Valladolid no vive hoy un simple partido. Vive la llegada de una peregrinación blanquiazul.
Pucela habla gallego
La ciudad castellana lleva horas inundada de camisetas del Dépor, bufandas al viento y aficionados llegados desde todas partes. Algunos con entrada. Otros sin ella. Todos convencidos de que este 24 de mayo puede quedar grabado para siempre en la memoria colectiva del deportivismo.
| Valladolid hoy es blanquiazul |
Y eso pese a la polémica por las entradas y el ambiente casi exagerado que se ha generado alrededor del dispositivo de seguridad. Escuchando algunas declaraciones de los últimos días, parecería que Zorrilla acoge una invasión bárbara y no una fiesta futbolística de miles de aficionados deseando acompañar a su equipo en el momento más importante de los últimos ocho años.
La realidad es mucho más simple:
el deportivismo quiere estar ahí cuando el Dépor vuelva a donde pertenece.
Dos balas para una diana
Las cuentas son tan sencillas como crueles:
- una victoria y ascenso;
- un empate y seguir dependiendo mucho de sí mismo;
- una derrota y todavía quedaría la última oportunidad en Riazor.
Pero Antonio Hidalgo no quiere romanticismos innecesarios. El técnico blanquiazul lo dejó claro durante la semana: no hace falta esconder lo que se juega el equipo. El mensaje fue directo.
“Que la gente venga dispuesta a sufrir juntos para después disfrutar”.
Ese parece ser el verdadero lema del ascenso.
Porque este Dépor no ha llegado hasta aquí jugando un fútbol perfecto ni arrasando la categoría. Ha llegado compitiendo. Resistiendo. Creciendo en los momentos de máxima presión. Once partidos sin perder y tres victorias consecutivas avalan a un equipo que se ha inflado de confianza justo cuando más falta hacía.
El barro como identidad
El Deportivo de Antonio Hidalgo tiene defectos, pero lleva semanas poniéndole la cara a todo. Cuando el partido se complica, resiste. Cuando toca sufrir, no desaparece. Y cuando aparecen dudas, siempre encuentra a alguien distinto para sostener al grupo.
Ahí están:
- Mario Soriano manejando partidos;
- Yeremay inventando fútbol;
- Miguel Loureiro multiplicándose;
- Altimira convertido en una máquina competitiva;
- Ximo Navarro ejerciendo de veterano estratégico;
- o Quagliata aportando energía constante.
Y luego está el banquillo, cada vez más decisivo:
Noé Carrillo ante el Leganés, Stoichkov en Cádiz o Zakaria contra el Andorra ya demostraron que los ascensos muchas veces terminan dependiendo de héroes inesperados.
Mella, la única ausencia
La única baja importante será David Mella. El extremo, que apareció esta semana con un emoticono de diablo teñido en su pelo violeta —otra de sus extravagancias habituales—, se perderá el partido más trascendente del curso.
Por lo demás, Hidalgo apenas tocará un once que sale prácticamente de memoria. Lucas Noubi vuelve tras sanción y apunta a recuperar su sitio en defensa junto a Ximo Navarro y Miguel Loureiro, aunque Arnau Comas mantiene opciones tras su buen rendimiento reciente.
Calor, tensión y un estadio hirviendo
El llamado históricamente “Estadio de la Pulmonía” será hoy exactamente lo contrario al frío que sugiere el apodo. Más de treinta grados, sensación de bochorno y un ambiente de máxima tensión convertirán el José Zorrilla en una auténtica caldera.
El Valladolid no se juega nada clasificatoriamente, pero sí su orgullo. Fran Escribá insiste en eso de “honrar la competición”, aunque llega con media plantilla tocada, jugadores pensando en el futuro y varios canteranos entrando en escena.
Y ahí aparece uno de los peligros clásicos del fútbol: los equipos sin presión muchas veces son los más imprevisibles.
El regreso que parecía imposible
Ningún campeón de Liga había caído hasta la tercera categoría. El Dépor sí. Y precisamente por eso este posible ascenso tiene algo mucho más profundo que un simple éxito deportivo.
No se trata solo de volver a Primera. Se trata de cerrar una herida larguísima.
Por eso hay tanta emoción contenida. Por eso hay tanta gente desplazándose sin entrada. Por eso media Koruña parece vivir suspendida desde hace días.
El Dépor está ya prácticamente sobre la línea de meta. Solo queda un último golpe de riñón.
Uno por uno: así es el Valladolid que intentará amargar la fiesta del Dépor
Fran Escribá repartirá oportunidades en el último partido del año en Zorrilla, pero sin desmontar del todo un once que mezcla titulares habituales, jugadores reivindicativos y varios canteranos con ganas de dejar huella.
El Valladolid llega al partido sin urgencias clasificatorias, pero sí con orgullo competitivo. El ascenso del Dépor sería una fiesta gigantesca… precisamente en su casa. Y eso nunca gusta.
Por eso Fran Escribá ha optado por una fórmula intermedia: dar minutos a jugadores menos habituales sin convertir el encuentro en un amistoso de verano. Una mezcla peligrosa. Porque los equipos liberados suelen ser imprevisibles.
Este es el posible once pucelano y el análisis de cada pieza.
Portería
Álvaro Aceves
Canterano puro del Valladolid y portero suplente durante toda la temporada. A sus 22 años transmite una sensación curiosa: todavía verde en algunos momentos, pero con reflejos y personalidad de portero importante.
Ya sabe lo que es debutar en Primera y pasar por la sub-21 española. El Dépor probablemente intentará exigirle mucho desde el inicio, porque aunque tiene talento, también acusa la falta de continuidad.
No parece el típico guardameta veterano capaz de anestesiar partidos tensos. Y eso puede influir si Zorrilla empieza a sentir nervios.
Defensa
Iván Alejo
Uno de los perfiles más incómodos del Valladolid. Reconvirtiéndose definitivamente a lateral, Alejo sigue teniendo alma de extremo agresivo: intenso, provocador, pegajoso y con tendencia constante a meterse arriba.
No destaca tanto por precisión defensiva como por energía competitiva. Y en partidos calientes suele crecer emocionalmente.
Puede ser una amenaza si encuentra espacios sobre todo por fuera, aunque también deja huecos a la espalda cuando se acelera demasiado.
Ramón Martínez
Central serio, bastante más asentado de lo que aparentan sus 23 años. Llegó desde el Sevilla Atlético y rápidamente se convirtió en un jugador importante.
No es especialmente espectacular, pero sí fiable. Va bien al cruce y suele mantener el orden. El Valladolid ganó estabilidad con él en el eje de la zaga.
La gran duda será cómo responde emocionalmente ante un ambiente completamente tomado por aficionados visitantes.
Mohamed Jaouab
El central marroquí es probablemente el perfil más desconocido del posible once. Tiene físico, zancada y potencia, pero poca continuidad.
En los pocos partidos que ha disputado se le ha visto agresivo en duelos y bastante dominante por arriba. También algo impulsivo.
El Dépor seguramente intentará moverlo mucho y sacarlo de zona. Ahí puede sufrir.
Pablo Tomeo
Jugador con pasado reciente en el Mirandés que rozó el ascenso la temporada pasada. Polivalente y muy competitivo.
No es un defensa espectacular técnicamente, pero sí uno de esos futbolistas incómodos que sobreviven a casi todos los contextos de Segunda División.
Tiene experiencia reciente en partidos de máxima tensión. Y eso vale muchísimo hoy.
Centro del campo
Mathis Lachuer
Centrocampista silencioso, pero importante para equilibrar. Mucho recorrido, lectura táctica y capacidad para ganar segundas jugadas.
No suele brillar visualmente, pero ayuda a que el equipo tenga estructura.
Si el partido entra en caos emocional, su papel puede ser clave para mantener cierta calma en el Valladolid.
Julien Ponceau
Quizá el futbolista más fino técnicamente de toda la zona media pucelana. Empezó más adelantado, pero terminó retrasando su posición para participar más en la construcción.
Tiene pausa, calidad y visión. No es especialmente físico, pero sí inteligente encontrando líneas de pase.
Si el Dépor le deja pensar demasiado, puede generar problemas.
Mario Maroto
Uno de los nombres que más ilusión despierta en la afición local. Canterano, técnico y con personalidad para pedir balón.
Escribá quiere verlo en un contexto importante y hoy tendrá un escenario enorme para demostrar que puede ser pieza importante el próximo curso.
Probablemente juegue muy motivado. Y eso puede convertirlo en un factor imprevisible.
Ataque
Peter Federico
El jugador diferencial del Valladolid en desequilibrio individual. Zurdo, rápido y con capacidad para romper partidos desde banda.
Aunque el año colectivo ha sido decepcionante, él ha firmado probablemente su mejor temporada estadística.
Si encuentra uno contra uno ante laterales abiertos, puede hacer daño real. Especial atención a su golpeo desde fuera.
Juanmi Latasa
Delantero físico, poderoso en el juego aéreo y muy duro en el contacto.
Marcó en Riazor desde el punto de penalti y representa perfectamente ese perfil de delantero que incomoda muchísimo a centrales en partidos tensos.
El problema para él es que el Valladolid esperaba bastante más después de pagar cinco millones por su fichaje.
Aun así, en Segunda un delantero grande siempre puede decidir partidos simplemente ganando dos duelos por arriba.
Ángel Carvajal
La gran sorpresa. Canterano, 20 goles con el Promesas y apenas 70 minutos en el primer equipo… suficientes para marcar ya.
Rápido, móvil y con muchísimo olfato. Ese tipo de delantero joven que juega sin miedo porque todavía no siente el peso del contexto.
Y eso precisamente lo vuelve peligroso.
Un Valladolid raro… y por eso peligroso
El equipo de Escribá llega mezclando:
- titulares habituales,
- futbolistas con ganas de reivindicarse,
- jugadores pensando en el próximo año,
- y canteranos viviendo su gran oportunidad.
Ese tipo de escenarios muchas veces generan partidos incómodos. Porque el Valladolid no tiene la presión del ascenso. El Dépor sí.
Y ahí estará seguramente una de las claves emocionales de la tarde: gestionar la ansiedad de una ciudad entera mientras enfrente aparece un rival liberado, orgulloso y con ganas de evitar que Zorrilla se convierta en una fiesta blanquiazul histórica.
Cómo debería jugar el Dépor en Zorrilla para subir a Primera
El ascenso del Dépor no pasa solo por el corazón. Pasa, sobre todo, por entender qué partido necesita hoy. Y seguramente no sea el partido emocional que imagina el deportivismo desde hace una semana.
Porque el gran peligro de Zorrilla no es el Valladolid, es la ansiedad.
El Deportivo llega con una ciudad entera empujando detrás, miles de aficionados invadiendo Pucela y una sensación ambiental casi histórica. Eso puede darte alas… o hacerte jugar acelerado, precipitado y emocionalmente descontrolado.
Y precisamente ahí Antonio Hidalgo tiene que imponer frialdad.
1. El Dépor no debe jugar “el partido del ascenso”
Este es probablemente el punto más importante.
Si el Dépor sale pensando: en las bengalas; en las celebraciones; en el pitido final; en la invasión emocional o en el “VOLTAMOS"... puede empezar perdiendo antes del minuto veinte.
El partido ideal para el Valladolid sería uno roto, nervioso y desordenado. Porque los pucelanos juegan liberados y tienen futbolistas peligrosos en transición como Peter Federico.
El Dépor necesita exactamente lo contrario: pausa, control emocional, y sensación de partido largo.
No tiene que ascender en quince minutos. Tiene noventa.
2. Mucha vigilancia sobre Peter Federico
El jugador más desequilibrante del Valladolid es claramente Peter Federico. Es el futbolista que puede convertir un partido lento en un problema instantáneo: encara, acelera, golpea bien, y vive muy cómodo cuando el rival se parte.
Por eso el Dépor necesita ayudas constantes sobre banda: que el lateral no quede expuesto, que haya coberturas interiores y que los extremos trabajen muchísimo hacia atrás.
Si Peter recibe aislado demasiadas veces, Zorrilla puede empezar a calentarse.
3. El partido está en el centro del campo
El Valladolid probablemente alineará mediocampistas técnicamente limpios como: Julien Ponceau y Mathis Lachuer.
No son jugadores de vértigo brutal, pero sí capaces de dormir el partido si el Dépor se vuelve loco.
Ahí será fundamental: la energía de José Ángel o Villares, la capacidad de Altimira para multiplicarse, y la personalidad de Mario Soriano para pedir balón incluso en momentos tensos.
Si el Dépor domina emocionalmente la medular, tendrá muchísimo ganado.
4. Yeremay tiene que aparecer… pero sin jugar solo
En estos partidos siempre aparece la tentación de entregar la pelota al genio y esperar milagros. Y sí: Yeremay Hernández puede decidir el ascenso en una jugada.
Pero el Dépor no debe caer en el “balón a Yeremay y que invente algo”.
Porque cuando eso pasa: el equipo se parte,pierde estructura, y facilita contras peligrosísimas.
Yeremay debe recibir con el equipo junto, con apoyos y con paciencia alrededor. No como salvador desesperado.
5. Muchísimo cuidado con el balón parado
El Valladolid tiene jugadores fuertes por arriba:
- Juanmi Latasa,
- Mohamed Jaouab,
- o Pablo Tomeo.
Y los partidos tensos de ascenso suelen decidirse precisamente así:
- un córner,
- una falta lateral,
- un rechace sucio,
- o un penalti absurdo.
El Dépor tiene que evitar faltas innecesarias cerca del área. Especialmente durante los primeros minutos, cuando la tensión puede dispararse.
6. El banquillo puede decidir el ascenso
Antonio Hidalgo ha encontrado algo importantísimo en este tramo final:
los suplentes están cambiando partidos.
Ya pasó con:
- Stoichkov,
- Zakaria,
- o Noé Carrillo.
Y hoy el contexto puede exigir exactamente eso:
piernas frescas y jugadores capaces de entrar sin miedo cuando aparezca el cansancio o el bloqueo emocional.
Porque el calor, la tensión y el ritmo competitivo convertirán el partido en una batalla física y mental enorme.
7. El Dépor tiene que aceptar sufrir
Y quizá esta sea la clave definitiva.
El deportivismo lleva una semana imaginando un ascenso heroico, brillante y cinematográfico.
Pero probablemente el partido real sea otra cosa: incómodo, trabado, nervioso, feo por momentos,y lleno de sufrimiento.
Y el Dépor debe aceptar eso desde el minuto uno. Porque este equipo ha llegado hasta aquí precisamente así: compitiendo, resistiendo y sobreviviendo emocionalmente a partidos muy duros.
Quizá el ascenso no llegue con una obra maestra estética.
Quizá llegue con: un rebote, un gol sucio, un despeje final o veinte minutos aguantando centros al área.
Y honestamente, después de todo lo vivido estos ocho años, probablemente sea exactamente el ascenso.
Saúl Ais Reig, árbitro que podría ser recodado durante generaciones deportivistas
El partido de hoy en el Estadio José Zorrilla entre el Real Valladolid y el Deportivo de La Coruña
Para un encuentro de semejante voltaje, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha designado a un colegiado con muchísimas tablas en la categoría: Saúl Ais Reig, del Comité Valenciano.
Aquí tienes una estructura y análisis enfocado para tu artículo periodístico:
Análisis Arbitral: Ais Reig ante el "Match Ball" de Zorrilla
El arbitraje de la penúltima jornada de liga se mira con lupa, y la elección de Saúl Ais Reig no es casual. El colegiado alicantino, uno de los más veteranos de la categoría de plata, asume el reto de dirigir un partido donde los errores cotizan a precio de oro.
1. El perfil del colegiado: Experiencia y control
Ais Reig se caracteriza por ser un árbitro de perfil dialogante pero firme. Con muchas temporadas a sus espaldas en Segunda División, no es un colegiado que recurra a las tarjetas a las primeras de cambio si puede controlar el partido mediante la palabra. No obstante, en un encuentro donde la tensión competitiva estará al límite (el Valladolid defendiendo su pan y el Dépor buscando la gloria del ascenso), su principal reto será fijar el listón de la intensidad física desde el primer minuto para evitar que el choque se le vaya de las manos.
2. El factor ambiental y la gestión de la presión
Pitar hoy en Zorrilla exige una fortaleza mental enorme. Por el lado blanquivioleta: La afición local apretará para empujar a los suyos hacia la salvación. Cualquier jugada gris o dudosa en las áreas generará una protesta monumental.
Por el lado herculino: El deportivismo vive una jornada histórica de enorme efervescencia. Ais Reig ya sabe lo que es pitar al Deportivo en contextos de mucha presión, pero la atmósfera de hoy rozará el nivel de un playoff de alta tensión.
3. Las claves táctico-arbitrales del partido
Las transiciones y el contacto: El Dépor de Antonio Hidalgo destaca por su volumen ofensivo (62 goles a favor), comandado por futbolistas desequilibrantes en el uno contra uno como Yeremay o Mario Soriano. El Valladolid intentará frenar esas acometidas con segundas líneas agresivas. Ais Reig tendrá que estar muy fino a la hora de aplicar la ley de la ventaja y castigar las faltas tácticas reiteradas. El área y los balones parados: Con los nervios a flor de piel, las acciones a balón parado y los balones colgados al área pueden decidir el destino de ambos clubes. La colocación del árbitro en los saques de esquina para detectar agarrones previos será vital.
4. El papel del VAR: Una red de seguridad obligatoria
En una jornada unificada y con tanto en juego, el apoyo del VAR será crucial para corregir acciones flagrantes. El criterio de Ais Reig suele ser el de dejar jugar y mantener el ritmo del partido, por lo que se espera que la tecnología solo intervenga en acciones que cumplan estrictamente la premisa de "error claro, manifiesto y rotundo".
Los tres episodios clave que explican la tensa relación del Dépor con este árbitro son:
1. El polémico "escándalo" de El Arcángel (Temporada 2018-19)
2. El polémico arbitraje desde el VAR en Anduva (2025)
3. El choque contra el Real Zaragoza (2026)
1. El polémico "escándalo" de El Arcángel (Temporada 2018-19)
Este es el origen del "nefasto recuerdo" que se le tiene en Koruña.
As Reig desquició a los deportivistas en Córdoba.
Pablo Marí: Expulsado por doble tarjeta amarilla.
Borja Valle: Expulsado con roja directa.
Según los jugadores, el delantero recibió un fuerte golpe en la mandíbula y el árbitro le espetó en el campo: "Levántate, que eres un teatrero" . Valle le respondió llamándole "sinvergüenza" y acabó sancionado con cuatro partidos. Natxo González (el entrenador): También fue expulsado por protestar los comentarios del colegiado.
El capitán Álex Bergantiños declaró tras aquel choque que "nunca había visto una actitud así en un árbitro, fue muy brusco con nosotros"
.
2. El polémico arbitraje desde el VAR en Anduva (2025)
Ya en su regreso al fútbol profesional, la temporada pasada frente al CD Mirandés (2-2), Ais Reig no estuvo en el campo sino a los mandos del VAR, y volvió a encender los ánimos del deportivismo.
El árbitro principal no había visto nada punible en el terreno de juego, pero Ais Reig lo llamó hasta en dos ocasiones al monitor para forzar que señalara dos penaltis en contra del Deportivo (ambos de Pablo Martínez).
3. El choque contra el Real Zaragoza (2026)
Más recientemente en este 2026, dirigió un choque entre el Deportivo y el Real Zaragoza.
En resumen, el Deportivo sabe perfectamente que Ais Reig es un árbitro estricto, con fuerte personalidad y propenso a no dejarse amedrentar por las protestas, pero el historial de agravios pasados hace que hoy la lupa sobre cada una de sus decisiones en Zorrilla sea doblemente grande.
Valladolid - Deportivo: ¿Qué dice la historia y las estadísticas?Aunque el Deportivo es claramente superior esta temporada y llega con mucha más motivación, las estadísticas y el historial reciente no invitan precisamente al optimismo desbocado.El resultado más probable hoy en Zorrilla es el empate, con el 1-1 como marcador más repetido.¿Por qué?- El Valladolid no ha perdido contra el Deportivo en los últimos 6 enfrentamientos (1 victoria y 5 empates).
- Esta misma temporada ya empataron 1-1 en Riazor.
- En casa, los pucelanos suelen ser muy cerrados y difíciles de batir, especialmente contra los equipos de la parte alta.
El Deportivo, por su parte, llega con la necesidad de ganar. Y esa necesidad, a veces, juega malas pasadas y genera partidos más trabados de lo esperado.Probabilidades aproximadas:
- Empate: 45-50% (el escenario más probable)
- Victoria del Deportivo: 35-40% (favorito, pero no con claridad)
- Victoria del Valladolid: 15-20% (poco probable)
Aunque el Dépor es mejor equipo y tiene más en juego, romper la racha de no ganar al Valladolid desde hace años no va a ser sencillo. Lo más normal viendo los números sería un empate. Por eso, hoy más que nunca, una victoria coruñesa en Zorrilla tendría muchísimo mérito.
No sería solo ganar un partido. Sería romper una maldición reciente y dar un golpe casi definitivo al ascenso.
¿Qué dicen las casas de apuestas para el Valladolid - Deportivo?
Las casas de apuestas tienen bastante claro quién es el favorito hoy en Zorrilla, aunque no lo ven como un paseo militar.Según las cuotas actuales (24 de mayo 2026):- Victoria del Deportivo: entre 1.65 y 1.73 (favorito claro, alrededor de un 58-60% de probabilidad implícita).
- Empate: entre 3.70 y 3.95.
- Victoria del Valladolid: entre 4.60 y 4.80 (poco probable).
- El Deportivo es claramente superior y debería llevarse los tres puntos.
- Sin embargo, el partido se prevé cerrado y con pocos goles (Under 2.5 es una de las apuestas más repetidas).
- El empate sigue siendo una opción muy realista, sobre todo teniendo en cuenta el historial reciente (el Valladolid no pierde contra el Dépor desde hace años).
Probabilidades de ascenso del Dépor
Solo 340 combinaciones mandan al Dépor al infierno del playoff: apenas un 15,55 %. Mientras, casi la mitad de los universos posibles terminan ya este domingo con invasión herculina en Pucela y champán en Koruña.
El deportivismo lleva toda la semana haciendo cuentas en servilletas, Exceles, grupos de WhatsApp y probablemente hasta en pizarras militares napoleónicas. Y las matemáticas, por una vez, sonríen. Mucho.
A falta de dos jornadas, el Dépor tiene el ascenso directo agarrado con las dos manos: tres puntos de ventaja sobre el Almería y cinco sobre Málaga y Las Palmas. Traducido al idioma de barra de bar: depende de sí mismo y obliga a los demás a rozar la perfección.
Hay exactamente 2.187 combinaciones posibles de resultados hasta el final del campeonato. Y solo 340 dejan a los blanquiazules sin el regreso a Primera. Es decir: el Dépor tiene hoy un 84,45 % de posibilidades de ascender.
| Estadística de La Voz de Galicia |
Pero lo verdaderamente delirante llega al mirar el corto plazo:
1.053 combinaciones terminan ya este domingo con ascenso matemático en Valladolid. Un espectacular 48,15 %. Casi una moneda al aire… pero una moneda lanzada desde la Torre de Hércules.
La cuenta fácil: ganar y se acabó
La situación es tan clara que hasta da miedo escribirla. Si el Dépor gana uno de los dos partidos que le quedan, sube. Fin. No hay más cuentas.
Por eso Pucela se ha convertido en una especie de expedición histórica. Miles de deportivistas viajan hacia Valladolid como si aquello fuese el desembarco definitivo hacia la élite. Con entrada, sin entrada o probablemente con una bandera atada al cuello y un bocadillo en la mochila.
Incluso perdiendo sigue vivo
Y aquí aparece la locura matemática de esta temporada: el Dépor podría subir… incluso perdiendo los dos partidos.
Sí, parece una broma de Cuarto Milenio futbolístico, pero hay 853 combinaciones que permiten el ascenso blanquiazul quedándose en 74 puntos. Un 39 %.
Para eso tendría que producirse un pequeño festival de tropiezos ajenos:
- el Almería no podría sumar más de tres puntos;
- y Málaga y Las Palmas no podrían hacer pleno.
Es decir, el ascenso no depende solo de lo que haga el Dépor, sino también de la capacidad colectiva de los perseguidores para sabotearse entre ellos.
El empate que puede valer oro
Si el Dépor empata en Valladolid y el Almería no gana en Gijón, la cosa quedaría tremendamente encarrilada. Bastaría otro empate final en Riazor para volver a Primera.
Con dos empates, los blanquiazules ascienden en casi el 89 % de los escenarios.
Riazor sueña, Pucela tiembla
La imagen ya está montada en la cabeza de todo el mundo: humo azul, caravanas infinitas,bufandas al viento, radios pegadas a la oreja escuchando el Almería,y media Koruña pendiente de un estadio a 500 kilómetros.
El Dépor es además el único equipo que puede dejar todo resuelto ya esta jornada. Los demás necesitan esperar. El deportivismo, en cambio, llega a Valladolid con posibilidades reales de convertir un domingo cualquiera en otra fecha histórica para la ciudad.
Y quizá por eso la sensación alrededor del partido es tan extraña: mezcla de ansiedad, ilusión, superstición y esa épica absurda que solo entiende quien ha vivido demasiados años en Segunda soñando con volver.
Porque sí: las matemáticas dicen 84,45 %.
Pero en la cabeza del deportivismo, el porcentaje real es otro:
VOLTAMOS.
El Dépor quiere romper la estadística: ascender a Primera en solo dos temporadas no es normal
El Deportivo está a un paso de lograr algo que históricamente es una auténtica anomalía en el fútbol español.Desde que en la temporada 2010-11 se instauró el actual formato de playoff en Segunda, solo 11 de los 56 equipos que han ascendido desde Segunda B (o Primera RFEF) han logrado subir a Primera o jugar el playoff en sus dos primeras temporadas en la categoría de plata. Es decir, menos del 20%.
Y si hablamos de ascenso directo o subcampeonato sin pasar por eliminatorias, la cosa se pone todavía más fea: solo cinco equipos lo han conseguido en los últimos 15 años.Los elegidos que rompieron el orden natural:
- Eibar (2013-14): Ascendió de Segunda B y al año siguiente se proclamó campeón de Segunda por delante del Deportivo.
- Leganés (2015-16): Ascendió a Segunda en 2013-14, hizo un décimo en su primer año y subcampeón al siguiente.
- Granada (2010-11): Ascendió vía playoff y subió a Primera en su primera temporada en Segunda.
- Mallorca (2018-19): Volvió a Segunda y se metió en playoff, eliminando al Deportivo en la final.Ayer descendío y puede cruzarse en el camino con el Dépor, que desde aquella noche de San Juan de 2019 no volvió a levantar cabeza hasta el ascenso de hace dos años.
- Elche (2019-20): En su segunda temporada en Segunda logró el ascenso vía playoff (con ayuda involuntaria del propio Dépor).
En resumen, de los 56 equipos que han subido a Segunda desde 2010, solo un 8,9% ha logrado volver a Primera en sus dos primeras temporadas. Es una hazaña reservada a muy pocos.
El Deportivo, que ascendió en 2024, tiene la oportunidad de convertirse en el sexto equipo de esta lista tan exclusiva. Y lo puede hacer sin pasar por playoff, algo que solo han logrado unos pocos privilegiados.No es solo un ascenso. Es romper el orden natural de las cosas. Es saltarse la fila. Es demostrar que el Dépor, por historia y tamaño, nunca debió estar tanto tiempo abajo.Este domingo en Valladolid tiene la primera bala. Y la historia está de su lado para hacer algo que casi nadie consigue.
¿Dónde ver el Valladolid - Deportivo por TV?
El partido más importante de la temporada para el Deportivo se podrá seguir a través de las siguientes plataformas:- Movistar Plus+ → El canal principal es LaLiga TV Hypermotion (dial 56). Es la opción más habitual para ver los partidos de Segunda.
- DAZN → También tiene los derechos y retransmitirá el encuentro en su plataforma.
- Orange TV → Los clientes con paquete de fútbol podrán verlo en el dial 108.
- Amazon Prime Video → Si tienes cuenta Prime, puedes añadir el canal de LaLiga Hypermotion directamente desde la aplicación.
La Televisión de Galicia (TVG) no retransmitirá el partido. Una vez más, los koruñeses que estén en Galicia tendrán que tirar de pago para ver a su equipo en un momento tan decisivo, lamentable que una vez más la televisión autonómica no haya presionado para que todos los gallegos pudieran ver desde sus casas lo que podría ser un ascenso histórico.
¿Dónde escuchar el Valladolid - Deportivo por radio?
Aquí tienes las principales opciones locales y nacionales para seguir el partido por la radio.Emisoras locales recomendadas:
- Radio Coruña (Cadena SER) — 93.4 FM
La más seguida en Koruña. Retransmisión completa con Coruña Deportiva y Carrusel Deportivo. - Radio Marca Coruña — 106.8 FM
Muy buena opción. Ofrece seguimiento específico del Deportivo con Marcador Coruña. Ideal si quieres un enfoque más blanquiazul y local. - COPE Coruña — 96.9 FM
Buena cobertura y tertulias deportivas. - Radio Voz — 106.8 FM
Seguimiento completo del partido.
- Radio Marca Nacional (a través de su app o web)
Tendrá narración y conexiones con el partido.
Dónde ver el partido con una tapa y rodeado de deportivistas?
Si quieres vivir el Valladolid-Deportivo en directo, con buen ambiente blanquiazul, una tapa decente y gente animando, aquí tienes los mejores sitios recomendados:Zonas Top recomendadas:1. Cuatro Caminos (el epicentro)- Chaflán: Templo histórico del deportivismo. Televisores grandes, ambiente asegurado y mucha gente de pie animando. Ideal si quieres vivirlo de forma intensa.
- Cervecería de Concepción Arenal: Espacio amplio, muchas pantallas y buen tapeo. Han reforzado personal y seguridad. Muy recomendable.
- Rompeolas: Clásico total. Ambiente brutal, terraza y muy cerca de la Fan Zone. Suele estar lleno de deportivistas.
- Milo: Buen ambiente y han contratado el fútbol expresamente para este partido.
- Creedence: Ambiente rockero y deportivista. Tienen todo reservado, pero merece la pena intentarlo.
- The Breen’s Tavern (María Pita): Buena comida, buen ambiente y terraza.
- Sport Café (Pontejos): Clásico para ver fútbol, cocina decente y lleno de aficionados.
- Buddha Coffee (Elviña): Sede de una peña deportivista. Ambiente familiar y muy blanquiazul.
- Nuevo Dino’s (Monte Alto): Siempre lleno los días de Dépor.
- Santaya (Los Rosales): Las camareras irán con camiseta del Dépor y ambiente de barrio.
Consejo rabuñero:
- Llega pronto (mínimo 1 hora y media antes, mejor 2). Los sitios buenos se llenan rápido.
- Si vas en grupo, reserva mesa donde puedas (sobre todo en Rompeolas, Milo o Breen’s).
- Cuatro Caminos y Riazor son las zonas con más densidad de deportivistas. Ahí el ambiente es más fuerte.
Transistores, desfibriladores y taquicardias: El bendito caos de la penúltima jornada unificada
Si el fútbol moderno nos ha acostumbrado a ver los partidos por goteo, de viernes a lunes y a horas pensadas para el espectador asiático, la penúltima jornada de la Segunda División nos devuelve el sabor del fútbol más puro, salvaje y cruel: el de la jornada unificada. A la misma hora, once estadios de España se convierten en vasos comunicantes donde un gol en la otra punta del mapa puede cambiar tu destino en cuestión de segundos.
Para el Deportivo, la cita en Zorrilla no se juega solo sobre el césped vallisoletano. El verdadero partido se juega en el campo, en el banquillo, en la grada y, sobre todo, en la pantalla del móvil.
La locura de los vasos comunicantes
La jornada unificada es un arte de la supervivencia mental. El Dépor salta al campo sabiendo que depende de sí mismo para certificar el ascenso, pero la realidad de la clasificación obliga a mirar de reojo lo que pasa en los otros estadios implicados en la zona alta y en el drama del Valladolid por la permanencia.
Un gol del rival directo (Almería, Málaga o Las Palmas) en el minuto 12 altera la estrategia en el minuto 13; un penalti pitado a trescientos kilómetros de distancia congela la respiración de Zorrilla; y los entrenadores se ven obligados a hacer cambios tácticos no por lo que ven en su césped, sino por lo que les soplan al oído desde el cuerpo técnico.
El regreso de la "retranca del transistor"
Para el aficionado herculino, hoy es un día de tradiciones recuperadas. Da igual que ahora usemos aplicaciones de resultados en directo que van con retraso o hilos de Twitter que te revientan los goles antes de tiempo: la sensación de "pánico colectivo" es la misma. Vivir un partido sabiendo que tu alegría o tu miseria se cocina a la vez en cuatro cocinas distintas es un ejercicio no apto para cardíacos.
En Koruña Rabuña ya tenemos preparado el desfibrilador. El Valladolid se juega la vida, el Dépor el cielo, y la Segunda División nos regala la tarde más dramática del año. Que Saúl Ais Reig controle el silbato, porque lo que es las pulsaciones de la afición, ya no hay quien las controle. ¡A por ellos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tú Koruño o simpatizante de Koruña City cuál es tu opinión???