Aunque la inmensa mayoría de los coruñeses disfrutábamos de la tarde del lunes sin notar absolutamente nada, las entrañas del océano Atlántico vivieron su propio "sacudón". El Instituto Geográfico Nacional (IGN) registró este lunes 27 de julio un seísmo de magnitud 3,1 con epicentro en pleno mar, a unos 183 kilómetros en línea recta (aproximadamente 100 millas náuticas) de A Coruña.
El temblor se produjo exactamente a las 15:39 horas (hora peninsular) en la zona marítima clasificada por los expertos como Atlántico-Galicia, a una profundidad considerable de 36 kilómetros.
Sin daños ni llamadas al 112: ¿Por qué no nos enteramos?
Pese a que un terremoto de magnitud 3,1 en tierra firme suele ser percibido por la población en forma de un ligero retumbo o una vibración similar al paso de un camión pesado, en este caso pasó completamente desapercibido por dos motivos clave:
La distancia: El epicentro se localizó mar adentro, muy alejado del litoral urbano.
La profundidad: Al producirse a 36 kilómetros bajo el lecho marino, la energía del choque tectónico se amortiguó sustancialmente antes de alcanzar la superficie.
Tanto el IGN como el 112 Galicia confirmaron que no se ha registrado ninguna llamada de alerta ni constan incidencias en los municipios de la comarca. Como es habitual en este tipo de eventos recientes, los científicos recuerdan que los parámetros definitivos de magnitud e intensidad podrían ajustarse ligeramente tras la revisión fina de las estaciones sismológicas.
¿Es habitual que tiemble el mar frente a Galicia?
Aunque Galicia no se sitúa sobre una gran falla divisoria de placas (como sí ocurre en el sur de España o el Mediterráneo), sí es una zona con actividad sísmica constante, aunque habitualmente de baja intensidad.
Los 'focos' de interior: tradicionalmente, las zonas con mayor frecuencia de terremotos en la comunidad se concentran en el interior, especialmente en las áreas de Triacastela, Becerreá y Sarria (en la provincia de Lugo), así como en el entorno de Ourense. El día anterior se había registrado en Aldemunde de Arriba (Carballo). Tuvo una magnitud de 2,5 y se originó a un kilómetro de profundidad.
Temblores en el margen continental: sin embargo, el margen atlántico y el Golfo de Vizcaya albergan pequeñas fallas geológicas submarinas. El reajuste de presiones en la corteza oceánica provoca periódicamente pequeños microsismos en alta mar como el registrado este lunes.
Un recordatorio de la fuerza de la naturaleza
Afortunadamente, este "microtemblor" atlántico no ha pasado de ser un simple apunte técnico en las pantallas de los sismógrafos del IGN. Una curiosidad geológica que nos recuerda que, a cien millas de nuestra Torre de Hércules, el fondo del océano sigue estando muy vivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tú Koruño o simpatizante de Koruña City cuál es tu opinión???